Por Manel Aisa Pàmpols
12 de agosto de 1921, 12 de agosto de 2026.
En el año del 90 aniversario de la Revolución española, con las letras en mayúscula de Buenaventura Durruti, y Francisco Ascaso.

Este año con el 90 Aniversario de la revolución española, aquella revolución donde estabais todos vosotros, implicados los “Quijotes del Ideal”, de una manera u otra con Buenaventura Durruti, García Oliver y tantos otros.
Buenaventura se fue al frente con un buen puñado de anarquistas que una vez liberada Barcelona de los impresentables fascistas, que dejaron un reguero de sangre obrera muy importante, con la figura de Francisco Ascaso, allí en la última batalla al final de las Rambla, frente al cuartel de Atarazanas.
Bien, hoy en el 90 aniversario de aquella gesta, es que se han hecho un buen puñado de actos en recuerdo de la Revolución, aunque creo que por el camino se saltaron un buen puñado de reflexiones y enseñanzas de aquella época, o al menos falto tiempo para escuchar, aprender y si es preciso argumentar, cuando haga falta, aunque siempre hay tiempo para continuar desarrollando y reflexionando sobre aquel tiempo, que ya ha vertido mucha tinta en un sentido u otro.
Pero, por el momento, lo más destacado de todo ello, pienso, que fue un homenaje recuerdo, a la Columna Durruti, allí en el pueblo de Bujaraloz, en Aragón, donde se juntaron compañeros de distintos lugares de España y Francia, que recordaron aquello que fue el símbolo de una gran historia, que todavía da muestras de esconder siempre alguna cosa.
Y aunque no tengo toda la información deseada de este encuentro y las buenas vibraciones que producen estos momentos de empatía colectiva.
Espero recoger toda esa información con el tiempo, y agradecerla en su justa medida.
El gusanillo de Bujaraloz lo tuve hace ya muchos años, recuerdo que, en el año de 1977, en el verano de aquella primavera libertaria me acerqué hasta Bujaraloz, para respirar su ambiente y transmitirlo a otros, sí era posible, pero ha pasado tanto tiempo que se me hace difícil recordar aquellos días.
Aunque ahora la cosa ha sido diferente, se han dejado oír canciones como las barricadas, los hijos del pueblo y el himno de “mujeres libres” escrito por Lucia Sánchez Saornil y seguro que alguna de esas canciones que nos recordaba Sánchez Ferlosio que siempre atraen sentimiento y alegrías de buen anarco.
Pero volviendo a Diego Camacho y su Durruti, tengo que decirte Diego, aunque te enfades, aunque estoy seguro de que lo sabías. Que Durruti nunca tuvo una entrevista con el periodista Belga/ Canadiense, Van Passen, ya que este periodista que debía estar de enviado especial del periódico Toronto Star en París, en realidad se inventaba las historias, porque por aquella época, Van Passen, tenía alquilada una lancha motora en el Caribe y andaba con su compañera, navegando por aquellas aguas tranquilas del ecuador, caribeño.
De todos modos, mis respectos por ese buen periodista que fue el primero en ser expulsado de la Alemania nazi, por el año de 1935 (creo) así que la gente de su Toronto Star lo mandó a París para seguir las crónicas suyas de aquella Europa que seguía de cerca los pasos del nazismo, la ultraderecha campaba por todo el territorio y se veía venir la gran hecatombe, que sería la 2 Guerra Mundial y la antesala, con la España que empezó a sangrar en julio de 1936 como antesala de aquel desastre mundial.
Cómo ya sabes bien, el Toronto Star es un periódico canadiense que el 18 de agosto de 1936 publicó una entrevista de uno de sus periodistas desplazado a Europa, Pierre Van Paassen hecha a Buenaventura Durruti, al parecer en el sindicato del metal de Barcelona, un día en que Durruti se acercó hasta Barcelona, para pedir armas para el frente, ya que si se quería tomas la ciudad de Zaragoza se necesitaba muchas más armas que hicieran posible la aventura.
De esa entrevista entresacamos aquella maravillosa frase de Buenaventura Durruti que dice “ Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”.
Un periodista investigador canadiense ya en 1963 se dio cuenta de que en realidad Pierra Van Paassen nunca estuvo en España y que hizo todo un seguido de artículos con mucha literatura, inventados personajes, todos ellos con historias de leyendas, incluso de canadiense que se habían inscrito en las Brigadas Internacionales en España, completamente ficticios, es decir, personas que nunca existieron, y es a raíz de esa investigación por la cual se llega a la conclusión que Pierre Van Passen nunca se entrevistó con Durruti ni tan siquiera por teléfono.
Al parecer el director de Toronto Star en aquella época, ya tenía la mosca en la oreja por lo que mandó a París a uno de sus periodistas para compartir el trabajo con Van Paasen y será este llamado Atkinson, quien una vez en París se da cuenta de que Van Paassen ya lleva unos cuantos meses fuera de Francia, y que al parecer se encuentra muy bien instalado, disfrutando de la playa en el Caribe con su compañera.
Conclusión, todo lo que contaba el cronista Van Passen de aquella revolución o de la guerra civil, era una invención, literatura.
Así que, nunca Durruti ante Van Passen, no tuvo la oportunidad de decir aquello de que “llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”.

Diego y Franchesco en Roma, casa de Tulio. en 2006
Pero quiero creer, que tú si llegaste a saber que aquello era una ficción y después de que el compañero Miguel García Vivancos, que fue la persona que te mandó el recorte de prensa del diario Toronto Star de aquel día 18 de agosto de 1936.
Y después junto a García Vivancos o sin él, valoraste aquella entrevista y decidiste que valía la pena seguir adelante con ello, ya que era toda una declaración de amor a la revolución que se estaba librando en aquel momento.
En definitiva, pienso que Abel Paz / Diego Camacho, o incluso el propio Miguel García Vivancos en Canadá se dieron cuenta de que aquella entrevista nunca había existido, pero, sin duda, aquella frase levantaba pasiones y sobre todo servía para argumentar y generar nuevas ilusiones a nuevas generaciones que de alguna manera necesitaban oír aquella frase de “Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”, y tú Diego Camacho no dudaste mientras tratabas de llevar a puerto tú proyecto sobre el libro apasionante, de la vida de Buenaventura Durruti, y de Francisco Ascaso, ya que considerabas que ambas vidas, corrían parejas, y que valía la pena defender esa verdad a medias, ya que seguro que tanto Durruti como el propio Ascaso hacía ya muchos años que, “llevaban un mundo nuevo que estaba naciendo a cada instante”. Y así quedó constancia de que las ilusiones en ningún momento son abatibles, y continúan vigentes.
Gracias Diego Camacho, porque sin ti, y los compañeros que te ayudaron a confeccionar esa Biografía de “Durruti el proletariado militante”, editada primero en francés y después en castellano por la editorial Bruguera, sin esa biografía, hoy noventa años después, no podríamos conocer todo lo que sabemos, sobre Buenaventura Durruti y Francisco Ascaso.
Gracias Diego
Manel Aisa Pàmpols
Porrera, Tarragona 12 de agosto de 2026
