Anarquismo y antimilitarismo,
Cuando se hecha la mirada atrás en busca de referentes sobre el antimilitarismo de nuestra época contemporánea, en España o en incluso en Europa, con buena parte de los acontecimientos de luchas sociales que hemos conocido en Europa en el siglo XIX, nos encontramos por ejemplo sin ir muy lejos con Marie Lafranche que nos ayuda a situar y comprender desde donde parte, su mirada y su manera de entender la sinrazón de la guerra y nos ayuda a entender cuál debe de ser nuestro papel ante la guerra: “el antimilitarismo actual sitúa las primera referencias formales poco antes de 1859 y empieza con esa misma denominación hacía la tercera parte del siglo XIX”[1]
Después podemos seguir con los debates de la Primera Internacional iniciada en 1868 y la Comuna de Paris, estos escenarios nos ampliaran el campo visual para una nueva visión del mundo, donde el inconformismo de los internacionalistas, de aquellas generaciones que han de un discurso, para hacerse paso en un nuevo mundo con otras miradas y el camino abrupto a seguir, con dificultades, su porvenir iniciará el camino del “No a la Guerra”, “que vayan ellos, los magnates y sus hijos”, “no a las cuotas” y los sentimientos de patria, camuflados por el capitalismo de unos cuantos personajes interesados, etc.
Estos dos periodos que encontramos en la historia, como es el inicio de los grandes debates de la internacional que seguramente deberíamos de retomar en cualquier momento y los hechos históricos de la primera revolución social de un pueblo en “armas del intelecto” como fue la “Comuna de París” y sus escasos seis meses de libertad y de autonomía como primera experiencia, de la organización autónoma de los pueblos de occidente, también encontramos en España, en 1869 donde hay una canción dirigida al pueblo que nos habla de ”Canción dirigida al cementerio” que clama por la desaparición de las quintas. Que dice en sus inicios “Fuera consumos y quintas, que no queremos pagar lo que ahora deseamos Republica Federal”.
Así es tiempo, en que España los obreros tratan de aplicarse en la lectura para mejor comprender y educarse, y en caso de que, no saben leer, no duda de acudir al compañero que ya ha podido dar el paso, de la comprensión de la lectura con el claro objetivo de adquirir una consciencia obrera, que le permita ideológicamente, entender el poder de los razonamientos de clase, que tan necesarios le son para tener argumentos, frente a las elites económicas e intelectuales protegidas por el Estado o mejor aún son ellos “el Estado”, la clase dirigente.
Sí, es vital en ese momento la lectura de la prensa obrera que dará pie a una nueva manera de entender la vida, y darse cuenta de las alteraciones racionales con que la burguesía trata a las personas y las clasifica en rangos para el mejor de sus especulaciones y manipulaciones, en definitiva, el engaño con el que, durante siglo se sirve para utilizar la vida de muchos, en beneficio de clase de unos pocos.
Y como decía las quintas hay toda una canción que clama por el compromiso de aquellos hombres que artos de ser carne de cañón, empieza y son capaces de construir al entorno del Republicanismo Federal y la canción antimonárquica
“Fuera consumos y quintas,
que no queremos pagar.
Lo que ahora deseamos”:
No hay salvadores supremos:
República Federal
Instruirse compañeros
Aplicarse a la lectura
Seamos nuevas criaturas,
Que son fines verdaderos,
Fuera consumos y quintas
Que no queremos pagar
Lo que ahora deseamos
República Federal
Esa era la voz de aquellos que estaban en contra de las quintas y de las guerras carlistas entre Alfonsinos y “ no vendidos al oro de la reacción, somos obreros revolucionarios que no solo odiamos las tiranías políticas, sino también las económicas”.[2]

Creo que hoy día, este tema de las Quintas españolas, está escasamente tratado en la historiografía española y todavía menos en su historia social, es probable que algunos historiadores como Seco Serrano o el propio Termes Ardevol en sus trabajos sobre el siglo XIX y en espacial sobre la Primera Internacional trataran de alguna manera, el tema de las quintas, pero bien seguro que con un recorrido que, hoy al menos a mí, se nos muestra escaso y seguro que no estaría demás tener un momento para acercarnos aquellos tiempos para tener una referencias que nos acuerden y nos actualicen más aquel tiempo.
Esta cuestión de las quintas, su influencia y su valoración social en la España del siglo XIX. Esta investigación ha tenido esta cuestión como central de investigación y análisis. Ha sido contemplada desde varios puntos de vista. La línea argumental se articula en el contexto de los movimientos sociales, contando con todas las variables explicativas que infieren en el fenómeno. En primer lugar, hemos establecido el marco legal y teórico en el que se desarrollan las quintas, comparándolo con otros sistemas europeos que hemos considerado afines. Una vez establecido el sistema legal lo hemos puesto en contraste con la realidad social: análisis interno de las quintas, análisis antropológico de los afectados por las quintas, en sus entornos cotidianos, las formas de protesta, diferenciándolas por su tipología y protagonistas específicos en íntima relación otros movimientos sociales y políticos con los que se entrecruzan. Cierra la investigación los análisis de opinión pública y culturales que nos permiten llegar a conclusiones acerca de la socialización de las quintas en su percepción por los diferentes grupos sociales.
¡Ni Dios, ni César, ni tribuno,
Productores, salvémonos nosotros mismos!
¡Decretemos el bien común!
¡Para que el ladrón vomite lo robado,
Para sacar el espíritu de la prisión,
Aventemos nosotros mismos nuestra fragua,
Golpeemos el hierro en caliente!
El Estado oprime y la ley engaña;
El Impuesto sangra al desgraciado;
Ningún deber se impone al rico;
El derecho del pobre es una palabra hueca.
Ya basta de languidecer bajo tutela,
La igualdad quiere otras leyes;
¡»No más derechos sin deberes”!, dice
«Iguales, ¡no más deberes sin derechos! «
Abominables en su apoteosis,
los reyes de la mina y el ferrocarril
¿Alguna vez han hecho algo más
que desvalijar al trabajo?
En las cajas fuertes de la banda
Lo que [el trabajo] creó se fundió.
Decretando que se le vuelva,
el pueblo no quiere más que lo que se le debe.
Los Reyes nos embriagan con vanidades,
¡ Paz entre nosotros, guerra a los tiranos!
Apliquemos la huelga a los ejércitos,
¡Culatas al aire, y rompamos filas!
Si se obstinan, estos caníbales,
En hacer de nosotros héroes,
Sabrán pronto que nuestras balas
Son para nuestros propios generales
Obreros, campesinos, somos
El gran partido de los trabajadores;
La tierra sólo pertenece a los hombres,
Los ociosos se irán a otra parte.
¡Con cuanta carne nuestra se alimentan!
¡Pero si los cuervos, los buitres,
Una de estas mañanas, desaparecen,
El sol brillará siempre!
París, junio de 1871.
Letra de Émilie Pottier, tuvimos la oportunidad de leer en su momento hace ya unos cuantos años el pequeño libro editado por Zero Zyx sobre su historia personal en los tiempos de la Comuna de París, ese antimilitarismo que que no dio tregua a las fuerzas de Thiers. La Comuna de Paris representa a los llamados “enemigos de Thiers” del cual en su día fuimos artífices.
Después llegaría el Himno de la Internacional escrita por el obrero Anarquista de la Comuna Émilie Pottiers también conocido como “himno de Pottiers”. Así dice la letra
¡En pie! ¡condenados de la tierra!
¡En pie! ¡esclavos del hambre!
La razón atruena en su cráter:
Es la erupción final.
¡Del pasado hagamos tabla rasa,
Muchedumbre esclava, ¡en pie! ¡en pie!
El mundo va a cambiar de base:
¡No somos nada, seámoslo todo!
Es la lucha final:
Agrupémonos, y mañana,
la Internacional
será el género humano
Con el inicio del siglo XX en Europa las guerras prusianas o las guerras en los Balkanes como precedente de la Gran Guerra y el imperio de los Austro-húngaros, implicado también desde mediados del siglo XIX hasta el final de Gran Guerra, y el imperio Otomano después de siglo de lucha que quedaron atrás, y en España la perdida de las colonias sobre todo el gran desastre de la guerra de Cuba donde un ejército mal equipado y obsoleto español, no tuvo nada que hacer con la nueva maquinaria militar de guerra que salía de EEUU, la llamada crisis del 98 en España, con la perdida de Cuba y su independencia y la venta de Filipinas y Puerto Rico a los Yankies.
Pero Europa no tenía bastante y los intereses de burgueses de unos y otros bando, con la idea de ampliar su territorio, las malditas fronteras políticas, las mal llamadas patrias, chocan constantemente y la Gran Guerra no tardó en llegar, para acentuar el caos en 1914.
Pero los anarquistas, que, en aquel entonces, la gran mayoría eran autodidactas, hombres y mujeres salidos de la clase obrera que, habían aprendido con mucho esfuerzo a leer y escribir después del trabajo, con la ayuda de la luz de un candil, en sus razonamientos no estaban de acuerdo con aquella imposición bélica que imponían las clases dirigentes de uno u otro país.
Es muestra de ese interés de los obreros, cuando los anarquistas discrepaban de los intereses de clase y patrios de las clases dominantes, por ello encontramos un hecho diferencial sobre el conocimiento de la cultura, en la huelga general de Barcelona en 1902, iniciada en el sector del metal, donde después de tener un pulso importante con la burguesía dirigente y creyendo que tenían todos los elementos a favor para ganar aquello huelga, de pronto y sin saber cómo la huelga se les fue de las manos y sufrieron los obreros una severa derrota, que el pintor Ramón Casas reflejo que un lienzo donde un Guardia civil a Caballo carga contra una manifestación de los obreros. Y salvando las distancias después de aquel episodio, sabían los obreros que lo que hacía falta, era autoeducarse, por eso empezaron a crear Ateneos, que se convirtieron en verdaderas universidades populares.
Es así como, trataban de proteger a cada uno de los obreros, con la dignidad y el aprecio a los seres vivos del planeta, y aún sin saber leer la mayoría de ellos comprendían que había que organizarse para vencer a los burgueses que solo pretendían sacar el fruto del trabajo productor de los obreros/as, con la explotación del hombre por el hombre. Y el sumun, y el no da más, de esa explotación de la clase dirigente burguesa, lo encontramos en el mecanismo de la guerra, precisado por los egos de posesión de los intereses patrios, presentados por su burguesía o intereses estatales.
¿Y qué pasa con los antibelicistas?, muchos de ellos anarquistas, ya lo tenían claro hacía mucho tiempo, que habían dado sentido a sus vidas. Así encontramos en el marco de la Primera Guerra Mundial a varios de nuestro referente antimilitaristas.
Así en 1915 en plena guerra, hubo un intento de los anarquistas de celebrar un encuentro internacional en el Ferrol, Galicia, sobre antimilitarismo, en un momento muy difícil donde por toda Europa caían bombas y los libertarios trataban de reunirse para que quedará claro que aquellos que deciden ir a la guerra. No son otros que los burgueses que defienden sus intereses de clase en cada uno de los países beligerantes, pero que nada tienen que ver con las bases productoras, de uno u otro país.
¡Si tantas ganas tenían de pelea, que vayan ellos a la guerra con sus hijos!
Y en cambio mandan a los hijos de los pobres a la guerra, sí, a los hijos de los obreros, para que se maten entre ellos, sin un motivo convincente, de ¿por qué hacerlo?, bueno sí, defender los intereses oscuros de la burguesía y el honor patrio, que bien, no sabemos a quién pertenece, con sus honores militares y eclesiásticos.
Y es que, en este pequeño mundo siempre ha habido aquellos que se han creído superiores, por la fuerza o abusando del poder económico o simplemente abusando del poder intelectual de unos pocos sobre los muchos, y han tratado de someter a su gente y a otros pueblos que los han considerado inferiores, y así desde el tiempo de los Romanos por un lado y los Vikingos por otros, todos esos pueblos bárbaros han querido atesorar la fortuna y el patrimonio acumulado de cada uno de esos pueblos, a eso se le llama “expolio” y aprovecharse del trabajo de los muchos. El derecho de conquista por la fuerza del más fuerte de los guerreros, los belicosos, que se creen con el derecho de arrebatar todo cuanto los pueblos pacíficos han obtenido con el esfuerzo del trabajo de los suyos.
Pero por suerte, ahora, no hace falta acercarnos a la noche de los tiempos y por el momento tenemos suficiente con acercarnos y observar que pasó, en España en 1909, cuando la oligarquía para proteger sus propiedades de conquista, mandaban a las tropas al Rif, norte de África, mientras, protegía a los hijos de la burguesía, pagando una cuota de 1500 pesetas, y estos se libraban de ir al infierno de la guerra, en una guerra, sin sentido, donde los hijos del pueblo, iban una vez más, obligados a defender los intereses de la oligarquía española.
En 1911 el socialista Jean Jaures, presentó en la cámara de diputados de París, un discurso que lleva por título “La protesta del derecho por la paz, contra la guerra, el acuerdo Franco, Alemán que tuvo poco recorrido y en 1914 estalló la Gran Guerra, y Jaures fue asesinado tres días después del inicio de aquella fatídica guerra sin sentido, el 31 de julio de 1914 mientras se encontraba en el café Le Croissant de la calle Montmatre de París, por un nacionalista francés llamado Raoul Villen.
El anarquista alemán Agustín Souchy, en agosto de 1914 para no ir a la guerra, se hace insumiso a la guerra, deja Berlín y marcha a Viena donde inicia una campaña contra la guerra y por ello debe de salir por patas de Austria y se refugia en Suecia de donde al poco tiempo será expulsado a Noruega donde volverá a pasar poco más o menos, que lo mismo.
También el anarquista rumano Eugen Reglis vio de cerca el disparate de la Gran Guerra como lo vería Romain Rolland y otros anarquistas pacifistas, que llegó a obtener el premio Nobel de literatura por su obra en pleno Guerra Mundial en 1915.
Referente al Congreso por la Paz del Ferrol, en principio, años atrás había versiones contradictorias sobre aquel evento, donde al parecer unos decían y otros siembran dudas.
Pero ahora ya hace un tiempo, que sí podemos decir que se llegó a celebrar, en pequeño comité, ya que sabemos que los delegados tuvieron dificultades por llegar hasta Ferrol, pero llegaron algunos, no todos los que hubiese sido deseados, por los impedimentos y dificultades que había en aquel momento, ya que no era un viaje, era una aventura llegar hasta Galicia y mucho más hasta Ferrol, sin duda, había que ponerle mucho empeño.
Y más aún para una historia que no era del agrado de las instituciones estatales, por lo que había impedimentos gubernamentales, pero estamos convencidos que con mucho esfuerzo llegó a celebrarse ese congreso con la intención de frenar aquella sangría de sangre y fuego, que no tenía el más mínimo sentido.
Lo poco que hemos podido saber, es que, la convocatoria de aquel congreso se realizó el 11 de febrero de 1915 en un mitin en el teatro Romea del Ferrol, que presidia Miguel D’Lom y los anarquistas Raimundo Castro, pero también los socialistas Antonio Maneiros José Bueno, y el republicano Maximino Rodríguez[3].
Por lo que se sabe se inició el congreso el 29 de abril de 1915, todo y que había la intención de prohibir dicho encuentro, por el gobernador civil a órdenes de Eduardo Dato, entonces presidente del Gobierno, pero al parecer se logró realizar dos sesiones, como hemos comentado antes fue un tal Vietes, Bouza, uno de los organizadores del congreso por la paz, que se organizó en el Ferrol en 1915 contra la guerra, en el Ateneo Sindicalista del Ferrol, esta noticia la recoge el historiador policía Eduardo Comín [4].
Como delegado de Cataluña estuvo Eusebio Carbó Carbó, en aquellos años Carbó vivía en Valencia donde había fundado la revista “La guerra social” que se editó entre 1915-1917, otro de los que participó fue Antonio Loredo Martínez, era un gallego, nacido en Vigo, que acababa de llegar de Argentina extraditado, que murió al año siguiente, también anduvo por Ferrol, Francisco Miranda, el yerno de Anselmo Lorenzo, que también llegaba desde Barcelona.
Y después encontramos en el libro de Antonio Bar, donde éste nos explica que al congreso fueron los delegados por Cataluña, Tomás Herreros Miquel y Eusebio Carbó Carbó [5]
El militante cenetista alicantino Manuel Sirvent también estuvo por Ferrol aportando como todos, su esfuerzo contra la irracional guerra que se expandía por Europa. [6]
Hay que destacar por aquella época Rosario Dolcet, que había tenido que exiliarse en Francia después de una huelga en Catalunya del sector Textil de 1913, se encontró en los campos Eliseo de París y más concretamente en la Puerta de Séte, con las tropas que desfilaban para marchar hacia el frente, hacía el matadero, ella aprovecha la ocasión para hacer propaganda antimilitarista, hecho que le ocasiona numerosos problemas y se ve obligada a salir de Paris trasladándose a Montpelier, lugar donde vivirá con su compañero hasta 1917. [7]
En aquella España, el movimiento anarquista tenía la discusión entre Aliadófilos y no beligerantes, (es decir, aquellos que estaban en contra de la guerra).
Pierre Korpotkin que estaba a favor de los aliadófilos, creía que defendían la democracia europea, mientras otros anarquistas como Malatessa estaba en contra de todas las guerras, y solo aceptaban la violencia para destruir el Estado siguiendo las ideas de Bakunin.
Mientras que los políticos españoles estaban entre aliadófilos y germanófilos. Otro de los anarquistas que no anda muy lejos del Congreso del Ferrol, se trata de Ricardo Mella Cea, que al estallar la primera guerra Mundial asume la posición aliadófila que en Europa defiende Kropotkin, y Jean Grave, mientras que José Prat, Pedro Vallina, Emma Goldman, Alkexandre Berkman, Charles Malato, Pietro Gori, asume la postura de Ericco Malatesta que está cerca de los de no a la intervención armada ¡No a la guerra! la controversia y las diferentes posturas las encontramos en periódicos como “Acción Libertaria” y “Tierra y Libertad”.
En la Escuela Moderna de Ferrer y Guardia allí en la calle Bailén 56 de Barcelona se educa para estar en contra de la guerra, es así, como encontramos un segundo Manuscrito de pensamientos contra la guerra con una recopilación de textos de Juan Grave.
En la cabecera de este libro y firmado por Francisco Ferrer i Guardia, hay un prólogo que se presenta como advertencia, que en uno de sus párrafos dice, que se encuentra con un libro francés donde, Jean Grave ha recopilado una serie de escrito y Ferrer cree muy oportuno editarlo en castellano para la colección de las publicaciones de la Escuela Moderna ya que este libro dice: “marca con precisión exacta cuanto de irracional y de antisocial se encierra en la guerra y en el militarismo. Pareciéndonos material utilísimo y de buena ley para fortalecer los sentimientos de justicia aún no pervertidos de la infancia, y para prevenirla contra las sugestiones interesadas y malévolas de los privilegiados, y creyendo además interpretar cumplimentadas las aspiraciones del profesorado libre, que, en ateneos, círculos de estudios sociales y centros obreros, y escuelas libres y laicas se dedican a inculcar… las ideas de justicia”. [8]
Previo a la recopilación de texto los impulsores de la Escuela Moderna y la preocupación por las ediciones van encaminadas a dar conocimiento a los niños, a la infancia y a los jóvenes en general de lo que significa realmente una guerra “Advertencia editorial… a partir del libro en francés Guerre militarisme de Jean Grave poniendo a contribución histórica y filosófica… a marcar con precisión exacta cuanto de irracional y de antisocial se encierra en la guerra y en el militarismo …la paz fundada en la justicia social es el mayor bien a que pueda aspirar la humanidad y la fraternidad de la sociedad futura su mejor recompensa” firma Francisco Ferrar i Guardia.[9]
El anarquismo siempre se ha caracterizado por su “No a la guerra”, en Europa, aquello que tenemos más próximo, que ha sido uno de los grandes caballos de batalla por corregir fronteras todo por la fuerza, siempre ha estado en continuo conflicto de litigios, del que es difícil apartarse, del que solo se puede tomar consciencia cuando uno se da cuenta de la conflictividad de las fronteras que favorece el espíritu guerrero de los pueblos, por ello, la pertenencia a una patria, ese sentimiento tan devastador que bien saben utilizar los Estados para con la categoría de súbdito, como antesala de la sumisión, la obediencia al Estado.
Pero la convicción del “No a la guerra” nos debe de igualar, a todos los anarquismos y comportamientos sociales de los pueblos y sus gentes de base, por lo que los anarquistas siempre han defendió esa actitud, la guerra no tiene ningún sentido, es un camino a ninguna parte, solo podemos entender la desolación que genera, a más que la destrucción y sembrar más odio por cada muerte que incluyes en ella.
Al terminar la “Gran Guerra” que más tarde será conocida por la “Primera Guerra Mundial” se da un fenómeno, sobre todo en el norte de Europa donde los jóvenes del momento, no quieren oír hablar de patrias, ni guerra ni de odios a las otras nacionalidades, y empiezan a recorrer Europa del norte hacia el sur, buscando una vida nómada y de alguna manera rehacer sus vidas; algo muy parecido a lo ocurrido con los americanos que en su día nos describió Jack Kerouac en la novela en el camino. Estamos hablando de los años 20 y primeros años 30 donde en toda Europa había una gran crisis económica y social.
Estos jóvenes que recalaron algunos en ciudades como Barcelona, llegaban exhaustos a la ciudad, eran sobre todo alemanes, austriacos, suecos, daneses, holandeses, etc. En Barcelona había una pensión, pensión Escandinava al lado mismo del cabaret la Criolla, en pleno distrito V, en esta pensión se dedicaban a recoger, aquellos jóvenes que venían del norte sin conocer la lengua, por lo general hambrientos y con andrajos, y se les daba de comer y un techo además que los protegían del consulado alemán que ya andaba a la caza, sobre todo de los alemanes y había que andar con cuidado ya que podían llegar a castigar a las familias que habían quedado allí en Alemania, era un tiempo en que de nuevo resurgía el Tercer Reich. La Pensión Escandinavia estaba regentado por la suiza Käthe Gödel Römer con su compañero alemán Ingewld Inlaeken, punto de encuentro anarquista de los centroeuropeos que llegaban hasta Barcelona. [10]
Basta coger alguna de las revistas anarquistas de los años 20 y 30 del siglo pasado donde por lo general en cada uno de sus números encontraremos alguna que otra reflexión sobre la naturaleza, el comportamiento del hombre/ mujer en ella o los infortunios, de aquellos gobiernos que propician el enfrentamiento, que provocan las guerras.
En la Revista “Generación Consciente”, y más tarde en “Estudios” encontramos un apartado de “La tertulia de un hombre libre” donde la pluma fluye por el transitar de la vida y los anhelos de un hombre libre, que es o mejor dicho se aproxima al anarquismo así en uno de esos artículos que encontramos en 1929, en la XVII de sus tertulias dice Dyonisio: “Europa se prepara para otra guerra monstruosa. Escuchar sus latidos nos da de ella prueba fehaciente. Se respira en el aire europeo, atravesado en ambiciones la fatalidad del conflicto armado. Aunque haya alguna buena voluntad dispersa que trate de evitarlo, se advierte su dolorosa influencia. Todo tiende a un fin bélico, acaso más próximo de lo que se supone”.[11]
Sin duda, da la impresión que esta reflexión de Dyonisio fue hecha antes de ayer, su cotidianidad está muy presente, como si no se hubiese aprendido nada o muy poco, en todo este tiempo, ya que vuelven los aires de la guerra cada vez más cerca, y se presiente que hay una serie de personas que quieren estar por encima del resto y tener la potestad de hacer, lo que a ellos les plazca, y para ello necesita la sumisión, el engaño y la necesidad de que unos se maten con los otros, ¿pero no sabemos ni entendemos bien porqué, ni para qué?
Tolstoi apóstol ruso de la no violencia, tiene en Francia un fiel seguidor en Han Ryner que como Bakunin reconoce, que la violencia quien la ejerce es el propio Estado que tiene el monopolio de la violencia, y que los revolucionarios también necesitaran legitimar esa violencia en el momento de programar la revolución para aplastar para siempre al Estado, causante de todos los males de los pueblos y de su poca libertad.
El Propio Albert Einstein habla en su “yo creo”, de un desprecio a la guerra y aquellos que la provoca y la creen legítima, en la revista “Estudio” en un pequeño artículo llega a decir “La guerra es baja y detestable, y antes consentiría ser aplastado o hecho trizas que participar en sus matanzas”.[12] Con esta demoledora frase Einstein deja hecho un mamarracho aquellos fanfarrones que con su poderío incitan a una guerra, que siempre, no puede ser más que una decisión estúpida.
Durante la guerra civil, Federico Arcos, anarquista del grupo los “Quijotes del ideal” que estuvo en el frente de Aragón, años después nos explicaba que, todos los anarquistas o al menos la gran mayoría, eran antimilitaristas, y a la hora de disparar, desde la trinchera apuntaban al aire porque no querían matar a nadie, ¡Cómo no íbamos a perder la guerra de esta manera!
Después vuelta a empezar, la resistencia, y la Segunda Guerra Mundial, la más sanguinaria de las guerras habidas y por haber, que se llevó por delante a más de 85 millones de personas, que dejo a la Gran Guerra en casi una anécdota.
Una vez terminada aquella irracional guerra mundial, los anarquistas, siempre en contra de la misma en el periódico Tierra y Libertad de los anarquistas españoles exiliados en México escriben en un primera página “ Contra la guerra ¡Viva la anarquía! El tío Sam ha declarado que está dispuesto a que haya paz en el mundo y que, por eso, mantendrá sus ejércitos en Europa. Sus condiciones, con la sonrisa hipócrita que caracteriza al tío Sam, sumisión por unos granos de trigo o balazos y el agrio -rostro atómico-. Ya es hora que a este tío como a Stalin, Churchill, Attilee y a todos los gobiernos y dictadores de la Tierra – le salga al paso el ideal de nuestro Zapata: ¡TIERRA Y LIBERTAD PARA TODOS! Fue el que defendieron, en tierra mexicanas Ricardo Flores Magón y Praxedes Guerrero, con miles de humildes campesinos. Y en España la FAI y la CNT con millones de afiliados y heroicos militantes revolucionarios anarquistas como Ascaso y Durruti.
Tío Sam, Stalin, y los Churchill Attilee con toda la fauna estatal internacional, colaboraron con Hitler y Mussolini, dentro y fuera del comité de no intervención, para que Franco hiciera fracasar, a sangre y fuego, la sociedad de paz que los anarquistas intentaron establecer en los años de 1936-1939.
Y hoy, como ayer, continúan defendiendo a la Autoridad que es la brutalidad, la violencia pisoteando permanentemente los intereses psicológicos y biológicos del género humano.
El principio de libertad, representado por la Anarquía, es el que hay que oponer al principio de autoridad, que defienden desde el tío Sam, Stalin, y los Churchill Attlee y el Papa Negro de Roma.
En pie de lucha, pues, estamos. A los anarquistas súmense todas las buenas voluntades. Solos o acompañados estamos en marcha. Ha sonado la hora de la justicia. Que se alegran los corazones, que renazca en los pechos y en las mentes la esperanza.
Muerte a la miseria, muerte a las humillantes limosnas y poses matonescas, de los tíos Sam de todas las latitudes, muerta a la guerra y a la prostitución de cuerpos y espíritus.
Desheredados y científicos, escritores y artistas, sed HOMBRES abramos la fosa en que deben quedar enterradas, para siempre, las instituciones económicas, políticas y sociales, que necesitan la guerra para perpetuarse, ¡Viva la anarquía! [13]

En 1949 se creó el Consejo Mundial por la Paz, un organismo institucional que teóricamente debería mediar en los conflictos para evitar el último extremo, “La Guerra”. Aunque creo que, no lo ha conseguido demasiado, ya en los primeros pasos de su creación tuvo que lidiar con la sospecha de dos mundos irreconciliables o demasiado antagónicos que siempre mal fiaron el uno del otro. Con la llamada “guerra fría”, y desde entonces han continuado los malos entendidos que propician, las guerras, siempre en beneficio de aquellos que fabrican las armas, para que jóvenes se maten entre ellos, y siempre hay alguien que decide, que los jóvenes deben, enfrentarse entre sí, para defender el no sé qué, de las patrias y el interés general de los estados que sustenta la cabeza de la burguesía capitalista en cualquier rincón del planeta.
Años después, de crearse el Consejo Mundial por la Paz, los referentes los encontramos en la guerras de Corea Vietnam, Indochina y de nuevo el grito de millones de gargantas que se estableció por todos los continentes, con el nacimiento de los Beatniks y poco después los Hippies, casi como aquellos que en su día “se lo dijeron con flores”, en el seno de aquella América que estaban completamente en contra de una nueva guerra que entendía no era suya, y que propició ese movimiento que tanto ha dado que hablar y de reflexionar a lo largo de algunas décadas, sobre todo en los sesenta y setenta del siglo pasado.
Para nosotros, los jóvenes de aquella época, nos parecía la guerra del Vietnam, una guerra sin fin ya que se había iniciado al término de la guerra de Corea, que era la continuación de la Segunda Guerra Mundial.
Así, crecimos con aquella guerra y en una dictadura que no tenía fin.
Aquella guerra del Vietnam iniciada por los colonos de su época, franceses en 1955 y terminada por los norteamericanos teniendo que huir de aquel espacio deprisa y corriendo.
Vietnam, la vida de un pueblo que dio ejemplo de temple que subsistió gracias a la guerrilla y a lo escarbado de su geografía, que se enfrentaba al ejército más poderoso del planeta, pero este no pudo con el arraigo de un pueblo que no quiso someterse. Los dichosos daños colaterales que provocó aquella guerra de Vietnam también salpicó a países del entorno como era Laos y Camboya con la intención de Estados Unidos de frenar el comunismo, lo que ocurrió es que la teoría del domino acabo convirtiendo a estos dos países con una mirada al comunismo, por el que tanto desestimo Estados Unidos.
Fue una guerra estúpida, como todas las guerras, provocadas por los gobiernos americanos que se inmiscuía en los problemas internos de otros países, que en nada deberían influir en el suyo, que costó la vida más de dos millones y medio de personas, el fin lo encontramos en el 29 de marzo de 1973.
Después centenares de conflictos, casi siempre orquestados por el interés de los Estados Unidos el gendarme del mundo, y también, al término de la guerra fría con la caída del muro de Berlín donde el comunismo bolchevique, dejo paso a la liberación plutocrática de la mayoría de los países que representaban al Pacto de Varsovia como eje de contención de la OTAN (NATO) y los pactos de buenas intenciones que con el tiempo, ha traído amargas consecuencias para el mundo occidental donde el liberalismo ha multiplicado su expansión en el mundo y en detrimento de su propia gentes.
Para terminar, en este país al menos hay que recordar a los primeros objetores del tardo franquismo donde encontramos a José Luís Beúnza un andaluz de Jaén afincado en Catalunya que ya en 1971 se negó a coger las armas para hacer la mili, este hecho le ocasiono mucha represión, pagando su negación a coger las armas con cárcel e injurias a su persona.
Después en España a finales de los años 70 e inicio de los 80 hubo un fuerte movimiento antimilitarista ya que la mayoría de los jóvenes se negaban a coger las armas. tuvimos grupos como los Miliki Kaka, o el Movimiento de Objetores de Conciencia que agrupaba a diferentes grupos que actuaban por todo el territorio español. Después ya en los años 90 e inicios del siglo XXI llegaría el no a la guerra en muchas partes de Europa y con ello el no a la mili y los objetores de conciencia, que se movilizaron en un número considerable, en este país con la creación de colectivos y activistas que fueron enfrentándose no solo al Estado, sino que incluso a instituciones del mismo, como era el propio ejército que por momentos se vio sorprendido y apenas sabía responder con el castigo correspondiente del calabozo y la cárcel.
Las tres plataformas convocantes de la manifestación “OTAN NO”, eran la Plataforma estatal por la paz OTAN No, la Plataforma OTAN No de Madrid y Asamblea Popular contra la guerra, aquel día con una manifestación importantísima, “Hemos conseguido una manifestación unitaria masiva, que recorrió desde el barrio de Atocha hasta la plaza España de Madrid”.
Todo y el tiempo que pasa podríamos continuar recordando las actitudes personales contra la guerra en cada momento y los montajes del poder, y sobre todo de aquellos que se creen, los garantes de unas leyes que a fuerza de creérselas se las han hecho como causa suprema de unas democracias que no lo son.
Para terminar con un comunicado de los anarquistas que viven en uno de los últimos frentes de guerra que imposibilita por intereses siempre ajenos, un conflicto que apenas tiene solución, la guerra, como enfermedad del hombre y sus egoísmos y sus ansias de poder.
Y hoy actualmente en esta nueva guerra genocida de oriente medio con la masacre de Palestina, y el esfuerzo por acabar con Irán de una manera ruin por parte de USA y Israel. Nada mejor que tomar como referencia el “Comunicado del Frente Anarquista en Irán y Afganistán ![🏴]()
𝕮𝖔𝖓𝖙𝖗𝖆 𝖙𝖔𝖉𝖔 𝕰𝖘𝖙𝖆𝖉𝖔, 𝖈𝖔𝖓𝖙𝖗𝖆 𝖙𝖔𝖉𝖆 𝖌𝖚𝖊𝖗𝖗𝖆
Durante más de un mes, las bombas estadounidenses e israelíes han estado cayendo sobre Irán. Civiles mueren, cientos de ellos niños. Más de un millón de personas han sido desplazadas. Internet está caído desde el 28 de febrero. La guerra ya se ha extendido por toda la región.
Pero queremos decir algo que los medios de comunicación guardan silencio.
No estamos de luto por la República Islámica. Hemos luchado contra ella toda nuestra vida. Ha torturado a nuestros camaradas. Ha encarcelado a nuestras hermanas. Ha masacrado a nuestro pueblo durante cuarenta y siete años.
Pero las bombas imperialistas no son nuestra liberación.
El propio Trump lo dijo. No lucha por la democracia. No lucha por las mujeres de Irán. Lucha por los intereses estratégicos estadounidenses, para destruir el potencial militar, para controlar la región. Washington no bombardea por la libertad. Basta con preguntarle a la gente de Irak. O a la gente de Afganistán.
Mientras las bombas caen afuera, la República Islámica libra una guerra desde dentro. Manifestantes son ejecutados. Presos políticos son encerrados sin comida. Nuestros camaradas están desapareciendo. El régimen utiliza a prisioneros como escudos humanos en bases militares.
El pueblo iraní se encuentra atrapado entre dos formas de violencia. Una lleva turbante. La otra, traje.
A quienes en la diáspora ondean la bandera de los Shahs, queremos decirles con toda claridad: No sobrevivimos cuarenta y siete años de dictadura solo para entregar nuestro país al hijo de otro dictador. La corona y el turbante son dos caras de la misma moneda. Y rechazamos esta moneda.
Lo que queremos es simple. Queremos una sociedad desde la base. Sin reyes. Sin mulas. Sin Shahs. Empleos en manos de quienes realmente trabajan en ellos. Comunidades autoorganizadas y autogobernadas. Todos libres para decidir su propio futuro.
Codo con codo con el pueblo iraní. No en Washington. No en la República Islámica. No con la corona.
Con el pueblo.
¡Contra la guerra imperialista!
¡No a las mulas! ¡No al Shah!”[14]

Para terminar y volviendo hacia atrás, debemos tener una mirada hacía todo el conjunto de los seres vivos de la humanidad y apostar también por aquellos que no tienen nombre así Eliseo Reclus nos dice ya en su época: “ Es cierto que más de la mitad de la humanidad se compone de gentes que no han sido invitados al banquete social o que no hayan puesto libre y por consecuencia están condenadas a morir con la boca contraída por los deseos no satisfechos …. Hay almas ingenuas que esperan que todo se arreglará de buen grado y que un día de revolución pacífica bastará para que los defensores del privilegio cedan sin violencia a los deseos de los desheredados” [15]
Y ahora parece que, después de poco más de un siglo estamos más o menos que en lo mismo, es decir, con la incredulidad de quienes tratan de gobernar aquellos que por la fuerza y el engaño, nos tratan de convencer, de que la guerra es un noble fin, y nos buscan un enemigo al otro lado de la mirada, y entre las incongruencias de unos, las bendiciones de otros nos llevan hacia un nuevo matadero, porqué han decidido que tenemos un enemigo que hay que combatir y se olvidan por completo de que solo tenemos un planeta y hace falta conservarlo , si es con nosotros dentro mejor, pero también sería mucho mejor que empezáramos a entender el pulso y el ritmo que nos transmite a cada paso ese planeta azul que debería ser maravilloso y estupendo si encima aprendemos a mimarlo y escuchar aquello que nos dice, en definitiva parar atención a sus gemidos, y eso solo se puede escuchar desde la sensibilidad de los pueblos, y sus agentes no especulativos de origen económico.
Para terminar, recordar unas palabras escritas por JW (Jorge Wagermsberg): La evolución de la materia es la historia más bella de todas las historias. De golpe crea materia viva, de manera que la selección fundamental da un salto inmenso y empieza a funcionar la selección natural … ¿Por qué existe algo en lugar de nada? … Y la historia más bella del mundo no acaba aquí, porque si parte de la materia inerte se hace materia viva, parte de la materia viva se hace materia culta. Otro gran salto, porque ahora no bastan la estabilidad y la adaptabilidad. ¡Ha llegado la hora de la creatividad!.[16]
Así que el anarquismo debe de estar del lado de la creatividad y si es natural mucho mejor y recordar como decía Francisco Carrasquer que “el poder es la negación de la libertad y sin libertad no puede haber justicia “.[17]
El anarquismo, solo puede gritar con un grito fuerte y convincente ¡NO A LA GUERRA!
Manel Aisa Pàmpols
15 DE JULIO DE 2026
[1] Anarquisme exposició Internacional 1993, P.317
[2] Anarquisme exposición Internacional 1993 . Barcelona, P.328.
[3] Eliseo Fernández (2005). Obreirismo ferrolán. Vigo: A Nosa Terra.
[4] Eduardo Comín Historia del Anarquismo P.177,
[5] Antonio Bar Los años Rojos P.310
[6] Manuel Sirvent Un militante del anarquismo español P.74
[7] https://manelaisa.com/rosario-dulcet-dolcet-marti/
[8] Correspondencia escolar segundo Manuscrito Publicaciones de la Escuela Moderna, ed. Maucci P.10 i 11
[9] Correspondencia escolar segundo manuscrito de pensamiento contra la guerra recopilación Juan Grave Maucci s/f. Barcelona P.6,7
[10] Nelles, Piotrowski, Linse y GarcíaAntifascistas alemanes en Barcelona 1933-1939 ed. Sintra Barcelona 2010, P.27
[11] Estudios número 65, extraordinario enero de 1929 , pág 12
[12] Revista Estudios 162, Marzo 1937, lo que yo creo Alberto Einstein
[13] Tierra y Libertad México DF. Octubre, 10 de 1946 nº 54, año III
[14] https://acracia.org/declaracion-del-frente-anarquista-de-la-geografia-de-iran-y-afganistan-condenando-el-belicismo-estatista/
[15] -Reclús, E: Evolución , revolución y anarquismo. ed. Proyección Buenos Aires P.51-57
[16] SOLO TENEMOS UN PLANETA sobre la armonía de los humanos con la naturaleza. Joan Martínez Alier Jorge Wagermsberg ed. Icaria Bcn 2017 P.12
[17] Francisco Carrasquer Nada más realista que el anarquismo Madre Tierra Madrid P.52