Un gallego anarquista a tener muy en cuenta.
Manel Aisa Pàmpols

Buena parte de la emigración hacia Catalunya y Barcelona de los años treinta del siglo XX, en su gran mayoría se relacionó con el movimiento libertario que venía de sufrir una gran represión en los años 20, en los tiempos conocidos como “quan mataven pels carrer”, novela de Narcis Ollé que lleva por título dicha frase en catalán, que no es ninguna leyenda, sino un fiel reflejo de lo que acontecía en las calles, de Barcelona o de los pueblos colindantes, por ello la necesidad de los emigrantes en busca de una necesidad grupal y esa necesidad se la daba el anarcosindicalismo que en aquel tiempo llenaba de contenido la vida de la clase obrera.
Eran tiempos de los pistoleros de la patronal, de los sindicatos libres, que estaban a sueldo de sus patronos burgueses, pero esa adversidad no amilano, para nada aquella nueva generación que aterrizó en los años 30, en Barcelona que, picada por el gusanillo del conocimiento, creo múltiples ateneos y los mismos sindicatos anarcosindicalistas, crearon sus propias juventudes libertarias del ramo que pertocará en cada caso.
El caso de David García Altamira, llegó a la ciudad de Barcelona solo y empujado por los sueños y luchas del anarquismo, había nacido en Tuy, Pontevedra el 5 de julio 1909, no llegó a conocer a sus padre ya que fue entregado a una inclusa de la propia ciudad de Tuy, Pontevedra, donde lo educaron de aquella manera, que se educaba en los orfanatos de la España Católica, y creció en colegios religiosos, donde estuvo hasta los 15 años, después marchó, seguramente desde Vigo o La Coruña, donde logró embarcar en un barco mercantil, y alejarse de aquella historia que le había perseguido en su niñez. Así que sabemos, que estuvo de muy joven en la Marina Mercante, donde estuvo cuatro años, aprendió el oficio de electricista y trabajaba en el barco de “Torpedista electricista”, estando en el puerto de Amberes, Bélgica, en un descuido perdió el barco, hecho que probablemente cambio su destino y gracias al consulado español, pudo volver a España por Tierra, y sabemos que ya no volvió a embarcar nunca más, también nos cuenta que estuvo un tiempo enfermo, aunque desconocemos cuál fue la dolencia, ¿de qué enfermo?
En aquel tiempo, Barcelona como ciudad y cuantas noticias llegaban de ella, le atraía al joven David García Altamira, por ellos creemos que debió llegar a Barcelona a primeros de los años 30, con “veintipocos” años, aunque la policía sitúa su llegada en 1934, es muy posible que llegará un poco antes, ya que la misma policía lo señala como uno de los participantes en un atraco que se realizó en 1933.
En Barcelona estuvo trabajando de vendedor de periódicos, después en una panadería y más tarde, en el reparto de las Cervezas Moritz, en la ronda de san Antonio.
En enero de 1935 será detenido en una reunión clandestina en un piso de la calle La Cera 25 , 3º 1º de Barcelona, donde vivía de realquilado, en el registro policial se encontraron 4 pistolas.[1]
En el periódico La Publicitat de aquel día la nota dice: “Atracadors que son posats a disposició de l’autoritat militar. Diumenge foren posats a l’autoritat militar Antoni Moet i Mauri, Josep Ibáñez i Puerta, Agustí Benlliure i Juste, David García i Altamira, Josep Fernández i Morilla, Josep Gardea i Sabater, Marià Alcon i Moles. Amb els detinguts passarem quatre pistoles trobades en un pis del carrer de la Cera, fa pocs dies.
Hom recordarà que els detinguts, dels quals se sospita que formen part d’una banda d’atracaments. També s’acompanya amb les diligències les cartilles de la Caixa d’estalvis que tenent els detinguts. [2]
Hay que desmentir al periódico burgués de “la Publicitat”, ya que, ¡de atracadores, nada, de nada!, obreros que sabían que ocurría por las calles de Barcelona y más en el distrito V donde había ya las experiencias pasadas de algunos años atrás, pero que bien sabían los obreros que todavía no se podía bajar la guardia. Si bien eran activos militantes de la CNT AIT, que habían participado incluso algunos de ellos en la Huelga de alquileres de 1931, es el caso de José Ibáñez Puerta, de la construcción, nacido en Durcal, Granada en 1905, en todo caso era un escenario de lucha de clases, donde trataban de construir y protegerse con grupos de afinidad, que dieran cobertura a la seguridad de las asambleas o manifestaciones.
En 1936, David García Altamira será uno de los muchos señalados de colaborar con Justo Bueno en el atentado de los hermanos Badía en la calle Muntaner 52, de Barcelona, el 28 de abril de aquel 1936 como también llegaron a señalar a Vicente Martí Tome, Vicente Ferré Martí, Manuel Costa, Ignacio de la Fuente, Clemente Hellín(conductor), Juan Martínez Jover, Juan Martínez Ripoll, Fernando Mendoza, José Ignacio Pardo, Juan Riera Arbós, Lucio Segúndez, José Villagrasa, y alguno más que ahora nos pasa inadvertido.
Todos estos compañeros llegaron a estar señalados por el atentado a los hermanos Badía, incluido David García Altamira, aunque el motivo dela implicación, lo desconocemos.
Podemos señalar que, estaban señalados por los intereses de la burguesa catalana como autores del asesinato de los hermanos Badía, mientras que las investigaciones del juez andaban en busca y captura de los hombres de la derecha española del grupo político “Renovación Española”, que al parecer tenía la orden desde Madrid de castigar al nacionalismo catalana, que hacía poco tiempo había hecho alarde de fuerza en el estadio de Montjuïc con un desfile para militar, el 22 de octubre de 1933.
Después de la calle La Cera, desconocemos donde fue a pernoctar, lo que sí sabemos es que, una vez casado con Luisa Guillem Sánchez en tiempo de revolución fue a vivir a la calle de la Merced nº 3, pral. 1ª en el barrio gótico de la ciudad muy cerca de la plaza con el mismo nombre y detrás de Capitanía, seguramente, se habían casado en una ceremonia civil celebrada en el mismo sindicato de la alimentación.
Según la información que tenemos se afilió a la CNT-AIT cuando estalló la insurrección después de aplastar en Barcelona al ejército con aquellos enfrentamientos del pueblo con los hombres de la CNT AIT, según cuentan compañeros de la fábrica Moritz, aquel 19 de Julio de 1936, David García Altamira, desde lo alto de un camión de reparto de la empresa Moritz, mitineo para que todos los trabajadores se unieran a él y se apuntarán a la CNT AIT, como así se hizo.
Pasamos a opinar que probablemente, ya estuviera afiliado a la CNT desde antes de la revolución o al menos ya estaba con hombre de la misma central sindical antes de su detención de 1935.
Estando afiliado al sindicato de la Alimentación de la CNT AIT, donde creo que llegó a tener el cargo de Secretario o de presidente, por delegación de Aurelio Fernández Sánchez ya que este había pasado al “Comité de Milicias Antifascistas”. En aquel momento ser presidente del sindicato de alimentación era casi sinónimo de ser secretario de Abastos.
El Carnet de la CNT de David García Altamira estaba firmado por dos hombres de la CNT AIT FAI como eran Mariano R Vázquez y Germinal de Souza, el carnet tenía una cuota mensual de 2,50 pesetas.
Una vez Aurelio Fernández Sánchez convence a Eduardo Barriobero para que en Barcelona organice la justicia del pueblo y Eduardo Barriobero se traslada desde Madrid hasta Barcelona y acepta diseñar el Consejo Superior de Justicia con el Tribunal Popular.
Eduardo Barriobero contará con la ayuda de Ángel Samblancat. Aurelio Fernández le propuso a David García Altamira para que este actuará como vocal del Tribunal Popular nº 1.
De aquella justicia resaltamos una serie de puntos que nos parecen que podemos destacar de todo el proyecto en sí, que dice: Los principios fundamentales: Justicia gratuita. Justicia administrada por el pueblo con los indispensables asesoramientos. Instancia única. …
Estará constituido por diez y siete vocales designados por Sindicatos y asociaciones de productores y un asesor técnico, que no presidirá ni tendrá voto. Se renovará por mitad cada cuatro años. Elevado a él un recurso de injusticia notoria por cualquiera de los Tribunales inferiores, lo examinará y fallará en el acto sobre si procede o no su admisión.
Contra este fallo no se dará recurso alguno.
Si procede admitirlo, el Consejo en plazo perentorio solicitará la prueba que estime necesaria y acordará si procede o no oír a las partes en vista pública. …
Defensa: Todos los ciudadanos podrán defender por sí mismos su pretensión ante cualquiera de las tres jerarquías de Tribunales. Cuando quieran valerse de tercera persona, esta deberá tener la condición de letrado sindicado. [3]
En octubre de 1936 entra a formar parte del comité peninsular de la FAI. El sábado 10 de octubre de 1936 se celebra un Congreso de los Sindicatos y grupos de Catalunya en el Cine América que estaba en la famosa avenida del Paral·lel, es un momento eufórico del pueblo donde participan 163 sindicatos, 24 grupos faistas con 290 delegados que representaban a 360977 afiliados de federaciones locales, además están presentes 15 ateneos libertarios y grupos de cultura afín, con la representación de 2270 afiliados. En este congreso David García Altamira, seguramente estaba en el mismo núcleo anarquista que Germinal de Souza, en “Germinal”.
Volviendo a los Tribunales Populares, aparte de Barriobero, estaba también, en aquel momento como hemos dicho antes, como responsable de Tribunales el abogado periodista Ángel Samblancat, nacido en Graus, Huesca en 1885. David se incorporó a este tribunal hacía diciembre del 36, todo parece indicar que estuvo tres meses en este cargo, aunque visto algunos casos que relataremos posteriormente creo que debió estar antes de diciembre entre los vocales del Tribunal Popular.
Mientras estuvo en los juzgados del Paseo (Hoy de Lluis Companys), David García Altamira en los tribunales actuaba siempre como Vocal y al frente tenía el fiscal Sergio Balada Gual.
Por aquellos días David marchó a ocupar una vivienda en la calle República Argentina nº 51 bajos, que era el domicilio de referencia de Antonio García Valdecasas destacado hombre de la falange de aquellos tiempos que buscó refugio con el apoyo de los anarquistas y por ello acudió al local del sindicato de la alimentación que en aquella época estaba en la calle San Olegario nº 10 del distrito V (Hoy Raval).
Según contó, tiempo después Antonio García Valdecasas aquellos días de la revolución en Barcelona y como él vivía en unas casas acomodadas de Barcelona en la Avenida de República Argentina, y teniendo miedo de que fuera expoliada, se dirigió a los anarquistas del Sindicato de la Alimentación donde estaba Aurelio Fernández y David García Altamira y estos le recomendaron que para protegerlo mejor fuera a vivir al Hotel España muy cerca del sindicato de la Alimentación CNT AIT en la calle Sant Pau de Barcelona, y a cambio le dio las llaves de su vivienda en la República Argentina a David García Altamira para que este fuera a vivir allí y cuidará de la vivienda.
También, David García le facilitó el encuentro de Antonio García Valdecasas con su familia, que se encontraba en Madrid, gracias a un salvoconducto del sindicato de la alimentación firmado por David García Altamira, pudo viajar hasta la capital de España para reunirse con los suyos.
En realidad, lo que quería Valdecasas era que un hombre de la justicia, en concreto, uno de la CNT AIT cuidará de su casa en Barcelona en su ausencia, el hecho de que Antonio García Valdecasas fuera hasta el sindicato de alimentación era para pedir que David García Altamira se quedará a vivir en su casa de República Argentina 51 bajos, para que ese espacio fuera respetado, y que en todo caso si Valdecasas volvía por Barcelona tuviera donde ir, y disponer de un espacio en la misma cuando le hiciera falta, el mismo favor pidió también para la casa de doña Mercedes Casas que vivía en la calle Quintanar nº3, es decir, ceder las viviendas para que no fueran allanadas, persona que desconocemos, pero que seguramente era allegada a Valdecasas.
Como vocal del Tribunal Popular nº 1, David García Altamira, estuvo con Sergio Baladas Gual que era en aquel momento el fiscal de aquel tribunal, según cuenta en el tiempo que estuvieron ellos, se llegaron a celebrar 25 causas de todo orden.
Según parece, estos tres meses largos, fueron suficientes, para tener una experiencia convulsiva, luego volveremos a comentar como fueron algunos de aquellos juicios y a quién se juzgó.
Después de la experiencia en los Juzgados marchó al frente a luchar, por su cargo en la FAI marchó a Valencia debido a que todos los organismos estatales y comités nacionales se habían trasladado a Valencia.
Era agosto de 1937, y David García está en Valencia donde recoge un memorándum de la CNT AIT de su comité nacional que nos proporciona sus teléfonos: comité nacional teléfono 17947 vicesecretaria teléfono 17981 Prensa y Propaganda teléfono 10168 político social teléfono 16067 economía teléfono 10809 defensa teléfono 10591, contaduría teléfono 17494.
Valencia 1 de octubre 1937, nos encontramos a David García Altamira en calidad de miembro con cargo del comité peninsular de la FAI, ha tenido diversas entrevistas con este Comité Nacional de la CNT- AIT desde la segunda decena de julio hasta fines de la segunda decena de agosto. En aquel entonces despachaba con frecuencia con el Comité Nacional de la CNT Mariano R. Vázquez secretario, hay un sello en tinta violeta que dice Confederación Nacional del Trabajo AIT comité nacional secretaria. Carta Federación Anarquista Ibérica calle de la Paz 25, teléfono 10867 comité peninsular secretariado Valencia 1 de octubre de 1937: Habiendo llegado a conocimiento de este comité Peninsular de la Federación Anarquista Ibérica que al compañero David García Altamira se le atribuyen determinados hechos acaecidos, según referencia de la prensa en Barcelona, los primeros días de agosto del año actual ( 1937) se apresura a declarar espontáneamente lo que sigue: EL compañero David García Altamira que fue miembro del comité peninsular de la FAI desde los primeros días de octubre de 1936 hasta el nombramiento del actual comité peninsular verificado en el último pleno peninsular de la FAI en los días 12,13,14,y 15 de agosto actual se ha establecido en Valencia por mandato al cual pertenecía anteriormente desde el 19 de julio de 1937. (fecha del traslado del comité de Barcelona a Valencia) al 20 de agosto actual, en que, nombrado y habiendo tomado posesión de sus cargos el nuevo comité peninsular, regresó a Barcelona, en todo lo que, completamente se crea conveniente para el esclarecimiento para la actuación del citado compañero en Valencia dentro de las fechas citadas, este comité prestará todas las facilidades a que sea requerido. Lo que me complace declarar. Por el comité Peninsular de la FAI. Firmado Germinal de Sousa Vicesecretario Hay un sello en tinta violeta que dice: Federación Anarquista Ibérica FAI Comité Peninsular.[4]
Este congreso de la FAI en Valencia empezaba precisamente el día que se anunciaba por el Gobierno de la República que el Consejo de Aragón quedaba disuelto.
David García Altamira, que estaba muy cerca de Germinal de Souza y más en aquellos días firma este último un comunicado que se publica en el periódico confederal La Fragua Social de Valencia que dice “La FAI al partido comunista Las Organizaciones que desempeñan funciones en el gobierno están más obligadas que ninguna a contribuir en que el orden en la retaguardia sea perfecto. Al comité Central del Partido Comunista de España. Ciudad. Estimados Camaradas, Oportunamente recibimos vuestra carta del 6 de los corrientes, y tan desconcertante nos ha parecido la misma como explicación al comunicado vuestro Buro Político, que hemos resuelto esperar unos días para enviaros el acuse de recibo, por si mientras tanto surgía de vuestra parte algo, lo que fuera, que pudiera ser una satisfacción a todos, los antifascistas que luchamos en vanguardia y en retaguardia por vencer a los pesimistas y aplastar a los bulistas, aliados directos de los traidores que desde hace un año inundan nuestra tierra con lo mejor de la sangre generosa del proletariado.
No ha sido así. Cuatro días pasaran ya después de que vuestra carta llegó a nuestro poder y tenemos que llegar a la desconcertante conclusión que, después de haber alarmado injustamente a la opinión pública que necesita tranquilidad para trabajar y ayudar a nuestros compañeros que luchan en el frente, vosotros liquidáis el problema como quien tiene la conciencia tranquila después del deber cumplido. Lo lamentamos sinceramente. Las organizaciones antifascistas, todas, pero singularmente las que en la actualidad desempeñan funciones de gobierno, están obligadas a contribuir a que el orden en la retaguardia, sea perfecto, lo más perfecto posible. Y para ello, sin demagogia ni estridencias alarmistas, la conducta honesta es de un valor decisivo y eficacísimo. Os lo recordamos, camaradas del Comité Central del Partido Comunista.
Terminamos, pues, ya que coincidimos enteramente en que debe zanjarse esta discusión, que está siendo pesada, aunque haya tenido la gran virtud de demostrar la interpretación dispar que tenemos de la responsabilidad ante la opinión pública, pues, jamás la FAI alarmará a los sectores antifascistas con notas o comunicados que no puedan justificar cumplidamente.
Aceptad nuestros saludos anarquistas
POR EL COMITÉ PENÍNSULAR DE LA FAI
Germinal de Sousa (Secretario)”[5]
He reproducido esta carta dirigida al Partido Comunista publicada en la Fragua, periódico anarcosindicalista de Valencia y firmada por Germinal de Sousa, en un día tan especial para los anarquistas con la caída del “Consejo de Aragón” y sabiendo que en aquellos días Germinal y David estaban juntos en Valencia por proyectos de la FAI, por lo que es de suponer que entre ellos dos y otros, comentaron y contestaron a la carta de los comunistas.
Una vez que regreso de Valencia y sabiendo que la policía lo andaba buscando David García Altamira marchó en tren desde la estación del norte de Barcelona hacía Lleida, de allí al frente de Aragón, y al parecer varios funcionarios, policías de la SIM (Comunistas) salieron en su busca, eran Gaspar Dalmau y Fernando Montequí y a la llegada a Lleida estos se pusieron en contacto con las actuales autoridades en la ciudad, así es como se enteran que David García Altamira paso por Lleida el 29 de agosto de 1937 con la idea de ingresar en el ejército del Este concretamente en la 28 división 127 Brigada Mixta, al parecer desde Lleida los policías consiguieron que el general Albero Bajo hiciera una llamada para cerciorarse de que David García se había acercado hasta Fraga para incorporarse a la 28 división, con lo que le confirmaron que se encontraba en aquel lugar, por lo que los funcionarios policías del SIM, el 1 de septiembre de 1937 estaba en la sede de la 28 división, al presentarse en el lugar los recibió el teniente Cervantes pero que en la nómina de aquel división figuraba como sargento, allí en el cuartel de Callen (Huesca) ni oficiales ni suboficiales manifestaron conocer a David García Altamira, en un intento para que aquellos policías dejaran de insistir en sus prerrogativas.
Y sí estuvo David García Altamira en la 127 Brigada Mixta, de la 28 división en el frente de Aragón, junto a los compañeros que hemos conocido a través del libro de “Los de ayerbe” a la roja y negra.
En el dossier de David García encontramos una carta dirigía a Aurelio Fernández, seguramente por sugerencia de su compañera que igual estaba en el sindicato de sirvientas de la CNT AIT, estando en la 127 Brigada escribe desde Callen (Huesca) donde se encontraba David a su amigo Aurelio Fernández Sánchez para que interceda en el local de los escolapios de la Ronda de Sant Pau (Ricardo Mella) donde había problemas con el sindicato de sirvientas de la CNT AIT y los dueños de casas donde estas compañeras prestaban sus servicios.
Referente a los hombres del SIM, (recordemos que era la policía estalinista del PSUC, que a toda costa quería acabar con la revolución ) al parecer en un descuido de los militares anarquistas, los policías comunistas pudieron encontrar entre los papeles que había en aquel despacho una carta de David García Altamira, escrita a Germinal de Souza enviada recientemente, a la sede la FAI en Valencia que en ese momento estaba en la calle Paz 25,1º 1º, donde le explicaba los motivos por los que había decidido ir al frente con los compañeros de la 28 división y en concreto a la 127 Brigada Mixta, sobre la mesa había el papel copia, carta que era evidente que se había escrito con la máquina de escribir que había sobre aquella mesa.
En ella David García le dice a Germinal desde la Brigada Mixta (Roja y Negra) Hoy ya integrado a la misma te lo comunicó a fin de que en lo que sea posible me envíes propaganda y también saber algo directamente de ti en cuanto se refiere a la situación actual –a la revista Umbral ya le envié las 10 pesetas importe de mi cotización semestral sobre lo que te decía de propaganda lo que más me interesa es lo siguiente :Boletín de información cinco ejemplares, dos memorias del pleno de las regionales un ejemplar de “Nosotros” y de “Fragua” y todo lo que salga nuevo- De tu contestación espero algo favorablemente de lo que te pido – En cuanto a algo nuevo que pudiera decirte yo de este frente, es poco, por no llevar yo más de unos tres días, lo único que puedo decirte es que antes de ayer tuve ocasión de acercarme a las primeras posiciones que tiene esta Brigada más cercana a los Fascistas, que son a 2 kilómetros de Lecinera por un lado y a la misma distancia por otro a San Mateo, a mi llegada allí nos comunicaron que en aquella mañana habían avanzado siete kilómetros de fondo, por lo que se espera que se cogerá de un momento a otro Lacinera y San Mateo. Sin más por el momento saludos a todos y a tu principalmente un apretón de manos fraternal como de todos los hermanos que defienden la causa de la justicia social – David García Altamira mi dirección estado mayor de la 127 Brigada Mixta (Callen ) Huesca [6].
Los agentes del SIM que descubrieron esta carta que estaba en el despacho de la 127 Brigada Mixta en Callen, y ante la negativa de los libertarios a aceptar la detención de su compañero David, estos le dijeron a los comunistas que tenían que hablar con el comandante Máximo Franco, que era la máxima responsabilidad de aquella Brigada, que en aquel momento se encontraba en primera línea de fuego, los policías del SIM, perdieron la compostura y ya no se atrevieron a ir más lejos, seguro que esperarían a una mejor ocasión para detener a David García Altamira. Así que marcharon de Aragón camino de Lleida donde denunciaron a los anarquistas de la 127 Brigada Mixta de la 28 división que estaba enfrentándose con el enemigo fascista, pero el anarquismo tenía en la retaguardia algo peor que era la traición de los comunistas, que ya desde mayo del 37 o incluso antes, les preparaban emboscadas constantemente. Las malas prácticas del politiqueo que servían a los enemigos de la revolución.
Era el 2 de septiembre de 1937 cuando estos dos policías una vez se creyeron a salvo en Lleida firmaron este atestado.
En aquella 28 División, 127 brigada Mixta donde fue a refugiarse David García Altamira, como nos cuentas en el libro de la Ayerbe a la roja y negra de Pedro Torralba Coronas que nos pone al día de cómo fue aquella Brigada 127 de la 28 división, con una de las brigadas de mayor afinidad anarquista.
David García estaba en el pueblo de Zuara y estaba a las órdenes de Máximo Franco Cavero, nacido veinte años antes en Alcalá de Gurrea, pueblo de la provincia de Huesca, situado en las inmediaciones del pantano de la Sotonera, era el hijo del practicante de esta localidad, en la que vivió los primeros años de su vida, en el ambiente conservador y católico de su familia, ambiente que más tarde sería motivo de serios desacuerdos y disputas familiares. … cabe recordar cual fue el final de Máximo en el puerto de Alicante al ver llegar las tropas fascistas, mientras ellos esperaban los barcos que nunca llegaron, era el 1 de abril de 1939, día que los fascistas bautizaron de la Victoria, Máximo Franco y Evaristo Viñuales, su fraternal amigo y compañero, cogidos del mano, izquierda y empuñando sus pistolas con la derecha, se suicidaron en el puerto de Alicante. [7]
Este inciso sobre Máximo Franco, he creído que era bueno insertarlo en este escrito, ya que como era evidente David García Altamira, no estaba en una unidad cualquiera, sino que estaba entre compañeros donde era muy difícil que lo delataran máxima cuando la busca y captura en aquel momento venía de un complot de los comunistas para hacer daño a los anarquistas que habían tenido que asumir la organización de la vida ciudadana en los primeros momentos de la revolución.
Recordemos que cuando se presentó la policía del SIM en el frente para detener a David y como los compañeros de la Brigada no hicieron caso a la pretendida intención de la policía que tuvo que volver de nuevo para hacerse con la persona de David García Altamira que intentaban a toda costa relacionar con ese caso del fallido atentado contra el nuevo director de la Audiencia, Andreu Abelló, que al final resultó ser todo un montaje del SIM que fue perdiendo fundamentos.
Para más inri, y desprecio por la leyes que trataban de imponer los marxistas para con la primera puesta en marcha de los Tribunales, los miembros del SIM que había ido a buscar a David García Altamira, a Aragón siguieron hostigándoles y sacando a relucir su trabajo conjunto con otros miembros de los tribunales populares con un fascista quintacolumnista del cual al parecer se pudo comprobar su labor de espionaje en la ciudad de Barcelona, intentando interrelacionar el fascismo con el anarquismo; así una vez detenido, estos hombre del SIM presentan a David García Altamira con una historia del extinguido Tribunal Popular y dicen : “encontramos que habla del sumario 52 de 1936, tratando de implicar a nuestro amigo David García Altamira, en este capítulo de quinta columnistas fascistas, donde también se encuentra una proposición por rebelión militar de Joaquín Pou Guitart que se presentó en el tribunal Popular nº1 en la ciudad de Barcelona el 7 de noviembre de 1936, y en esta vista oral que público el Tribunal Popular nº 1 en la pieza 52, instruida por actividades fascistas por el juzgado especial de Barcelona, Joaquín Pou Guitart de 40 años de edad hijo de Andrés y de Rosa natural y vecino de Barcelona, viudo, del comercio y en prisión preventiva habiendo sido parte el Fiscal Popular y haber sido defendido por sí mismo el procesado.
Resultando, que celebrado el juicio y practicadas las pruebas propuestas, el fiscal formuló conclusiones afirmando que el procesado había desarrollado actividades fascistas contrarías al actual régimen y pidió para él mismo la pena de muerte y confiscación de sus bienes y el procesado defendiéndose a sí mismo negó dichas afirmaciones y pidió su absolución. Considerando que a través de las pruebas practicadas el Tribunal tiene la convicción moral de que el procesado es fascista de acción cuya actuación tiende a destruir a la nueva estructuración político social que el pueblo se ha dado y por ello es procedente resolver de acuerdo con la petición fiscal. Considerando. Que el tribunal estima así mismo que el procesado debe abonar la cantidad de 100000 pesetas por vía de indemnización al Estado por los perjuicios causados a la Nación. Fallamos que debemos condenar y condenamos a Joaquín Pou Guitart, a la pena de muerte que será ejecutada en forma legal, a que indemnice al Estado en la cantidad de 100000 pesetas y al pago de las costas; poniéndose esta resolución en conocimiento de Consejero de Justicia de la Generalidad de Catalunya a los efectos precedentes. Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos mandamos y firmamos. José Pérez, J. Riera, Marcial Martín, Ramón Pauls, David García, Jaime Masana, Severí Tarragó Jané, Jacinto Más y F Torra, firmados y para que conste libro y firmo en Barcelona 29 de septiembre de 1936.[8]
A final por este motivo de intentó de atentado del Presidente del Tribunal Popular José Andreu Abelló, que resultó ser un montaje Policía del SIM/ PSUC, para desprestigio de los anarquistas, David García Altamira ingresará en la Modelo de Barcelona el 20 de octubre de 1937, acusado por el tribunal nº 13, al día siguiente restará incomunicado en la prisión celular de Barcelona, el 26 de octubre de 1937 vemos como su expediente policial se une al de Bartolomé Vázquez Ordoñez, el 3 de noviembre se levanta en la Modelo la orden de incomunicación de David García Altamira, ya que estuvo unos días completamente sin apenas derechos, el 8 de noviembre vemos que en la misma causa están referenciando al anarquista Josep Batlle Salvat, un gran anarquista nacido en Maspujol Tarragona en 1889, que ya estuvo en el congreso de Sans de 1918, al parecer era un gran ebanista que los empresario se lo disputaban por su oficio en el lacado y encerado de muebles, que los del sindicato del libre intentaron acabar con Josep Batllé en varias ocasiones pero no lo consiguieron.[9]
Otro caso judicial en que también participa nuestro estimado David García Altamira, está firmado por un tal Aureliano López, donde hay un sello con tinta azul que dice Audiencia territorial de Catalunya secretaria sala 4. El infra-escrito por el secretario del tribunal Popular nº 1, Aureliano López, certifica que en un apartado del sumario nº 52 de 1936, sobre rebelión militar contra otras personas y sentencia, en la ciudad de Barcelona a 18 de noviembre de 1936, juzgado especial contra Eusebio Jou Mauri de 19 años de edad hijo de Nicanor y Carmen, soltero, y nacido en Barcelona, trabaja en el comercio, también detenidos y juzgados Ismael Alegría Mayoral de 22 años de edad, hijo de Juan y de María, soltero, nacido en Barcelona, de profesión escribiente, Jaime Masagué Mateu de 41 años, hijo de Antonio y de Ignacia, nacido en Capellades, vive en Barcelona, trabaja de oficial de telégrafos, Pedro Frigola Pardo, de 16 años hijo de Pedro y de Engracia, soltero nacido en Barcelona, de profesión electricista, Jaime Busquets de 39 años hijo de Miguel y de Teresa casado nacido en Barcelona, trabaja en guarniciones, Luis Vilaplana de 27 años hijo de Felipe y Josefa soltero nacido en Manresa, vive en Barcelona todos ellos con antecedentes penales y en prisión preventiva. Están sido defendidos por Jaime Masagué por el abogado Antonio Sitges, Pedro Frigola por el abogado Félix Sala, y los restantes acusados por el letrado Manuel Domínguez. En el resultado del juicio la propuesta del fiscal fue la pena de muerte para Pedro Frigola, Eusebio Jou, Ismael Alegría y Jaime Masagué, con confiscación de sus bienes, y se retiró la acusación a Jaime Busquets, Jaime Vilaplana pidiendo el Fiscal que este último quedase a disposición del Comercio general de orden público y que se investigue si ha pertenecido o no a la organización política llamada “foch” y si había incurrido en responsabilidades por haber pertenecido a dicho centro se notifique inmediatamente.
Queda demostrado que Pedro Frigola, Eusebio Jou, Ismael Alegría y Jaime Masagué, habían realizado actos de alzamiento para destruir la nueva estructuración político social que el pueblo se ha dado a sí mismo, no habiendo sido realizado por el último o sea el Masagué de tanta intensidad como los tres primeros por lo que es procedente resolver de acuerdo con la petición fiscal en cuanto se refiere a los citados procesados Pedro Frigola Eusebio Jou, en cuanto al Jaime Masagué imponerle una pena inferior a la solicitada por el fiscal popular o sea 30 años de prisión y así mismo procede dictar sentencia de absolutoria por retirada de acusación en cuanto se refiera a Jaime Busquets Canals y Luis Vilaplana Guirfau sin limitación de frase alguna. Considerando que el tribunal estima que cada uno de los procesados que se condenan por esta sentencia debe abonar al estado por vía indemnización civil la suma de 100000 pesetas por los perjuicios causados a la Nación.[10]
Al final la sentencia será: Fallamos que debemos condenar y condenamos a Pedro Frigola Pardo, Eusebio Jou Mauri, Ismael Alegria Mayoral, a la pena de muerte que será ejecutada en forma legal y a Jaime Masagué Mateu a la pena de treinta años de prisión, a que indemnice cada uno de ellos al estado en la cantidad de 100000 pesetas y al pago de la sexta parte de los costes del juicio a cada uno de los citados procesados, así mismo debemos absorber a Jaime Busquests Canals y Luis Vilaplana Gurifau por retirada de acusación, por lo que póngase inmediatamente en libertad por esta causa y si no tuviesen otra causa, librándose las oportunas órdenes al comandante militar del Castillo de Montjuïc en donde se encuentran actualmente, y comuníquese esta sentencia al consejo de justicia de la Generalidad de Catalunya así por esta sentencia mandamos y firmamos: José Pérez, Narciso Tortas, David García, J Fronjosé, Josep Cebrián, Miguel Juan, Fernando Carreras, Marcial Martín, Jaime Cortadella.
Este juicio como el anterior que hemos esbozado arriba demuestra que David García Altamira, ya estaba en los Tribunales Popular de Vocal al menos desde finales de octubre de 1936, su quehacer en estos menesteres era dar fe, de lo acontecido y firmar el conforme, y después llegaba, la sentencia, en este caso tardó unos meses en llegar la sentencia definitiva, era el 14 de agosto de 1937 por el Juez Aureliano López Millet. Desde la Secretaria de la Generalitat de Catalunya sala 1, cuando él había pasado página de este asunto de los Tribunales.
Otro de los casos en que también participó como Vocal lo encontramos en la certificación de Aureliano López Millet, secretario de la sala de la secretaría número 4 de la audiencia territorial de Barcelona, en la pieza separada del sumario nº 52 de 1936 sobre rebelión militar en este caso contra Pedro Sáez Capell por el tribunal popular nº 1 Barcelona 14 de enero de 1937. Vista en juicio oral y público de este tribunal popular nº1, contra Pedro Sáez Capell de 24 años, hijo de Francisco y de Constancia nacido en Albanchez, Jaén, soltero, vive en Barcelona, trabaja de peletero, sin antecedentes penales, en prisión preventiva, presentadas diversas pruebas en el juicio, el fiscal popular formuló sus conclusiones estimando en síntesis que el acusado es afín y elemento de acción de una entidad política contraría al régimen de la república, tendiendo a destruir el actual régimen, por lo que se pide para él la pena de muerte y la confiscación de todos sus bienes, por lo que procede a resolver de acuerdo a la petición fiscal, por los perjuicios causados a la nación, debe de indemnizar al estado con todos sus bienes por lo que procede a la confiscación de los mismos. Así que debemos condenar y condenamos a Pedro Sáez Capell a la pena de muerte, la que será ejecutada en forma legal con la confiscación de todos sus bienes y el pago de los costes de este juicio.
Esta sentencia de muerte se pronunció y firmaron los vocales del Tribunal Popular: José Pérez, Fernando Carreras, David García, Marcial Martín, Narcis Port, Jaime Cortadella, Josep Cebrián, J Fronjosa. Y para que conste en el libro y firmas, la presente en Barcelona a 14 de agosto de 1937 Firmado Aureliano López rubricado hay un sello entinta azul que dice Audiencia Territorial de Catalunya Secretaria Sala 4 Aureliano López.
Y seguimos con más caso, ahora lo encontramos en el secretariado del tribunal popular nº 2, una separata del sumario 52 de 1936 sobre rebelión militar, contra José María Embuena Farriols y del tribunal popular nº 1 de la ciudad de Barcelona del 2 de septiembre de 1936 con la vista del juicio oral y público por rebelión militar contra los procesados Juan Perich Casadella de 21 años, hijo de Pelegrin y de Ángela, nacido en Arbucías, soltero, trabaja de enfermero; Manuel Alegret Rodríguez de 32 años de edad hijo de Augusto y María nacido en Barcelona, Soltero trabaja de comercial, Félix García Teresa de la Loma de 22 años de edad, hijo de César y Rosario, natural de Oviedo soltero de profesión violinista, José Crespo Pérez, de 44 años hijo de José y de María natural de Villena viudo, enfermero, y José María Embuena Farriols de 16 años de edad soltero, Tomás y María estudiante todos ellos de Barcelona y en prisión preventiva, sin constar antecedentes penales, habiendo sido parte el Fiscal Popular y defendidos el Juan Perich Casadella y José Crespo por el letrado Andrés Miñarro; Manuel Alegret por José Mª Lledó, el Félix García por Antonio Hernández y el José María Embuena por Enrique Galofre. Resultando que celebrado el juicio y practicado en el mismo toda la prueba propuesta por las partes del Fiscal Popular formuló conclusiones estimando que los procesados con su actuación cooperación al movimiento contrarrevolucionario contra el Régimen actual usando prendas militares y armas de fuego uniéndose a los sediciosos por todo lo que pidió para los 5 procesados la pena de muerte con la confiscación de todos sus bienes; las defensas de José Embuena sin negar los hechos de la acusación del Fiscal pidió para su patrocinado una pena de reclusión por el tiempo que estimase el tribunal y las defensas de los 4 restantes procesados negando todos los hechos en que ha sido fundamentada la acusación fiscal pidieron la absolución de sus respectivos patrocinados. Considerando que a través de las pruebas practicadas en el acto del juicio y a petición de las partes el tribunal ha formado la convicción moral de que los 5 procesados eran los elementos de acción y los que con su actuación usando prendas de uniforme militares y utilizando armas proporcionadas por elementos facciosos tendían a destruir las nuevas estructuras político social que el pueblo así mismo ha dado por lo que procede acordar con la petición fiscal. considerando que el tribunal asimismo estima cada uno de los 5 procesados de esta pieza deben abonar al Estado la cantidad de 100000 pesetas por vía de indemnización en virtud de sus actos y los prejuicios causados a la nación fallamos que debemos condenar y condenamos a Juan Perich Casadella, Manuel Alegret Rodríguez, Félix García Teresa de la Rosa, José Crespó Pérez, y José María Embuena a cada uno de ellos a que indemnice al Estado en la suma de 100000 mil pesetas y a la parte de los costes del juicio a partes iguales , para la Generalitat de Catalunya a si por nuestra sentencia la pronunciamos mandamos y firmamos José Pérez, Severí Tarragó Jené , Jaume Massana, David García, A Torra, J Riera, Ramón Pauls, Marcial Martín, se firma en libro en Barcelona 27 de noviembre de 1937, sello de la Generalitat de Catalunya sala 4, secretario Aureliano López.
Sin embargo, el informe del fiscal emitido a primero de diciembre de 1937, dice: A las dos de la tarde del día dos de agosto último, unos individuos apostados en el interior de dos coches que se hallaban estacionados frente del Palacio de Justicia, hicieron varios disparos de arma de fuego contra el Excmo. Sr. Presidente del Tribunal de Casación de Cataluña, Don José Andreu Abelló, cuando este se dirigía en su automóvil oficial a su domicilio. El Sr. Presidente, lo mismo que los miembros de su escolta, resultaron ilesos, a pesar de que algunos proyectiles alcanzaron el coche de la escolta.
Los agresores al huir, hicieron varios disparos contra las personas que se encontraban en las cercanías del lugar del suceso. A consecuencia de ello, resultaron heridos el guardia nacional republicano Antonio Vázquez López —que estaba de servicio en el Palacio de Justicia— y María Bordas Oiz —mecanógrafa de la Fiscalía de 24 años de edad—. Vázquez tardaría 37 días en curarse de sus lesiones, durante los cuales se vio impedido de asistir a sus ocupaciones, sin dejarle, después de curado, defecto ni impedimento alguno, y la segunda no se encuentra todavía totalmente curada, si bien ha podido ya reanudar sus ocupaciones habituales.
Y dicen el informe del SIM que los autores de la agresión, después de cometida esta, se dirigieron en los citados automóviles al Centro Martinense CNT-AIT-FAI sito en una casa torre de la Rambla Volart, esquina a la calle del Padre Claret, donde ocultaron uno de los coches, marca Crysler, de gran potencia, confiándoles la custodia de los dos coches al conserje de dicho centro, los procesados Francisco Porras Anguera y Amando Izquierdo Igual. Dentro del referido coche se encontraron casquillos de balas del nueve y manchas de sangre en el almohadón del asiento, en el respaldo y en la manecilla de la puerta izquierda, apareciendo, además, roto uno de los cristales.
Toda la trama de este montaje implicaba y señalaba a numerosos militantes de acción del anarquismo barcelonés, compañeros anarquistas que habían tenido una cierta relevancia en los primeros meses de la revolución incluso anarquistas que había tenido cargos de responsabilidad y ahora se les quería pasar cuenta un tanto agresivamente, con falsos eventos y sus testimonios, en definitiva todo un montaje.
Sin intervenir para nada en la ejecución material del atentado, cuyos autores son desconocidos, a pesar de todo señalan en la cooperación, y en la ejecución del mismo, al menos en forma pasiva, acusados de tener conocimiento del proyecto de atentado y no intentar siquiera evitarlo, los procesados José Villagrasa Molló, David García Altamira, Bartolomé Blázquez Sánchez y Miguel Agapito Fernández.
Finalmente, la policía del SIM señala y argumenta, que tuvieron conocimiento del propósito de atentado y, si bien intentaron evitarlo sin conseguirlo, se han negado después de cometido, a revelar el nombre de los autores, facilitando de esta manera que hayan podido eludir la acción de la justicia, José Batlle Salvat y Aurelio Fernández Sánchez.
En resumen, todo es un despropósito de la nueva policía del SIM que a toda costa quiere implicar a los anarquistas en historias poco claras que, en este caso como otros, no fue más que una pantomima.
Son desconocidos los autores del delito, y, de entre los procesados, deben reputarse cómplices por su participación antes comentada de, José Villagrasa Molló, Miguel Agapito Fernández; y encubridores a José Batlle Salvat, Aurelio Fernández Sánchez, Francisco Porras Aguera y Amado Izquierdo Igual.[11]
A pesar de todo el juicio continuo adelante, cómo hemos mencionado antes toda esta patraña fue montada para el desprestigio de los anarquistas. El fiscal del caso había pedido una pena de 30 años para David García Altamira y para José Villagrasa Molló, al final fue de 15 años para él y 10 años de condena para Villagrasa.
La mayoría de los detenidos por esta causa lograron fugarse en diciembre de 1937 y marchar a Francia, David fue uno de los huidos a Francia. La fuga, fue organizada por dos policías de la administración de justicia y con José Villagrasa, que también estaba procesado por otro atentado a otro abogado, llamado Antonio Solé Mateu, al parecer los dos policías que iban con ellos tenían la promesa de un botín de oro y joyas valorado en un millón de pesetas. En la fuga los dos policías habían conseguido un coche para la huida, pero antes pasaron por el comité de Tranvías que estaba en la ronda de Sant Pau en la conocida casa de Foronda, donde desde el comité les dieron unas 2000 pesetas, luego pasaron un momento por el Comité Nacional para conseguir más dinero, pero no encontraron a nadie en aquel momento que les pudiera solucionar alguna cosa económica, con lo que tomaron rumbo hacia Bourg Madame y de allí a Perpiñán y más tarde todos excepto Davis García Altamira, llegaron hasta París, mientras que David se puso a trabajar de jardinero en el sur de Francia, aunque otros indican que llegó también a París donde ejerció, eso sí, de jardinero.
El 22 de diciembre de 1937 se informa de la fuga ocurrida en la Modelo con David García Altamira, José Villagrasa Mollon, con un funcionario llamado Calero y el administrador del preventorio donde se encontraban Manuel Valls Gomis.
En el Sur de Francia, ya en 1939, David García Altamira, fue detenido y enviado a uno de los campos de concentración que había en el sur de Francia, desconocemos a donde fue a parar. Pero desde entonces seguro que le empezó a rondar por la cabeza, de volver a España, ya que en la Francia ocupada por el ejército alemán tampoco había las garantías ni la seguridad que esperaba para su mujer e hija.

Así, el régimen franquista no perdía la ocasión de mandar mensajes de humo a los exiliados para que volvieran de una manera u otra.
Y sin duda, él no valoró bien todo su bagaje de militancia anarquista de la FAI, en el movimiento obrero y en el movimiento libertario y decidió volver.
Otros como el fiscal del Tribunal Popular que tuvo David García, al cual acompaño en su aventura de la justicia social en los primeros tiempos de la revolución Sergio Balada Gual, que era montador mecánico, consiguió su objetivo y gracias al SERE, embarco en el vapor Nyassa que era de bandera portuguesa, ese barco que zarpo desde la ciudad de Casablanca, hacía Veracruz, México, fue el último barco en salir, en él iba Sergio Balada Gual, había conseguido que se hicieran cargo de él las arcas republicanas. El Nyassa tenía una capacidad de 108 viajeros de primera clase, 106 de segunda clase y 1828 en tercera. Al final zarparon el 22 de septiembre de 1942 con 863 personas, y cuando llegó a México Sergio Balada Gual, consiguió una subvención que desconocemos la cuantía, así como, se le consiguió una muda y recambio de todo por carecer de equipaje, en aquel Vapor también viajó Max Aub y el anarquista Juan Gallego Crespo que estaba preso en Albatera y gracias a una documentación falsa pudo salir y marchar al exilio francés, Casablanca y luego llegar hasta México.
Vuelta del exilio, LA DETENCIÓN
Creo que el error, de David García Altamira fue el no valorar bien su bagaje anarquista sus responsabilidades en el tiempo de poner en marcha la revolución, o bien, poner por delante y valorar en aquel momento la vida de su compañera e hija, y buscar una mayor seguridad para ambas.
Sin duda, volver a Barcelona, pensando que estarían más protegidos, fue un grave error, que pago con la vida dos años después, realmente la situación en Francia en aquel momento no debía ser mucho mejor, en una Francia ocupada por el nazismo, también un anarquista como él corría mucho peligro y con una hija a su cargo en aquel momento, no debió tener mucho margen de maniobra.
Creer que las cosas no podían ser peores en Barcelona y seguramente con la propaganda que les llegaba sobre la vuelta a España sin ningún peligro, así que autoconvencidos, la pareja con su hija de que en España estarían algo mejor y más seguros, tomaron el camino del regreso.
Con el deseo de llegar a Barcelona, el 28 de septiembre de 1941 había entrado por Port Bou donde se presentó a la Guardia Civil de fronteras y estos lo llevaron al día siguiente hasta Figueres donde fue detenido.
De Figueres será enviado a la Modelo de Barcelona a la espera de una resolución y cuando por medio de la ley del 2 de septiembre de 1941, donde dice que si en el plazo de 30 días ninguna autoridad militar ratifica su detención hay que ponerlo en libertad. Pero, alguien desde el Juzgado de Barcelona se da cuenta de la personalidad anarquista de David García Altamira y pone en conocimiento de la Jefatura Superior de Policía, (aquellos que están ubicados en Vía Layetana 43), la policía a partir de aquel momento pide a las autoridades de la Modelo para ser interrogado David García Altamira, era el 5 de noviembre de 1941, y para ello solicita permiso para trasladarlo a comisaria de Vía Layetana, 43.
Aquí empieza realmente el calvario de David García Altamira.
El sumario 28987 se inició con fecha del 17 de enero de 1942.
Aquel mismo día y con carácter de urgencia, uno de los militares más destacados de la monarquía franquista, Alfredo Kindelan Dunay un hombre de las Fuerzas Aéreas Españolas, que en aquel momento era Capitán General de Cataluña, ordenó a un teniente de ingenieros de reabrir la causa sumario 28987 contra David García Altamira, y se entrevistó con el fiscal de Gerona Antonio García Valdecasas Santamaria, con relación a la puesta en libertad provisional de David, así que acto seguido fue citado para inmediatamente volver a prisión. Era en Barcelona, el 4 de febrero de 1942.
En el consejo sumarísimo aparecen dos testigos que hablan de que sus seres queridos fueron condenados por el tribunal popular que presidia Ángel Samblancat, pero que no pueden precisar la participación de David García Altamira entre los miembros vocales del tribunal, una de esas personas es, Paula Piza Roca de 54 años de edad que vivía en la Ronda de Sant Pere 27, 2º 3ª, viuda de Emilio Ruiz Roa condenado a muerte por el tribunal popular el 5 de noviembre de 1936 y fusilado en el castillo de Montjuïc en el foro de Santa Elena el 9 de noviembre del 36, y el otro se trata de José Ruiz Ruiz de 57 años, que vive en San Eusebio 68, 2º2ª, del barrio de San Gervasio donde su hermano fue también juzgado el 5 de noviembre de 1936 y ejecutado también el 9 de noviembre de 1936. Para nada intervino David García Altamira en estos juicios, ya que él entró a formar parte de los servicios del Tribunal Revolucionario a finales de octubre de 1936, además que no estaba en el juzgado que regentaba Samblancat. Hay otros casos que también se presentaron en el juicio, pero que tampoco en ninguno de ellos, tiene relación con David, puesto que, en ninguno de estos casos, quedó claro que él estuviera presente en dichos juicios como vocal.
En la declaración de una conocida suya Rogelia Garzón Giménez (Guadalaviar, Teruel) que tenía, 26 años que vivía en la calle Urgell 27, 4º 2ª, el 3 de febrero de 1942, dijo que David García Altamira era una bellísima persona, y aseguro que María Casas, aquella mujer en la cual debían proteger su casa al igual que la de García Valdecasas, ya había fallecido.
Por aquel tiempo de 1942, la delegación de Falange Española Tradicionalista observa que David García Altamira disfruta de algunos beneficios carcelarios, que desconocemos cuáles debieron ser, el hecho es que por medio de un escrito fechado el 3 de junio de 1942, hay una queja de los falangistas y señalan que su libertad podría constituir un posible peligro para la España Nacional Sindicalista, y así se lo hacen saber a la dirección de la Modelo.
En el periódico, Diario de Barcelona del 16 de mayo de 1943 da cuenta del juicio sumarísimo y dice: Justicia Militar consejo de guerra contra un destacado anarquista, Vocal de un tribunal popular, para el que se pidió la pena de muerte. Compareció ayer ante un consejo de guerra el destacado anarquista David García Altamira, quien en según lo que aparece en la causa por lo que ha sido encartado, había sido ya desde el año 1933, elemento peligroso de acción, habiendo tomado parte en un atentado y en un atraco.
Iniciado el movimiento salvador de España, se le acusa de ser dirigente del comité de la FAI en Barcelona; y como vocal del tribunal popular, haber firmado innumerables sentencias de pena de muerte que fueron ejecutadas. Como hombre de confianza del fatídico Aurelio Fernández desplegó sus actividades perniciosas.
Salió para el frente de Huesca tomando parte en varias acciones y también se le atribuye, el que en unión de otros anarquistas tomó parte en el atentado del que era presidente de la Audiencia de Barcelona en periodo rojo, señor Andreu. Encarcelado por este motivo logró escapar de la prisión de Barcelona, huyendo a Francia.
El fiscal haciendo resaltar la gravedad de los hechos que se le imputaban al procesado, pidió que se le impusiera la pena de muerte. [12]

En el acta del consejo de guerra celebrado el 15 de mayo de 1943 en la Sala de Justicia del Gobierno Militar de Barcelona en el sumario 28987, su abogado defensor era el capitán de Caballería Melchor Baixas, que nada o muy poco podía ejercer, tan solo de comparsa, ya que no eran juicios sino más bien, una pantomima del sistema, manipulado por completo, que todo estaba ya determinado.
Antonio García Valdecasas, en el juicio manifiesta que le ayudó a salir de la zona roja. Pero el fiscal remarca que es un anarquista peligroso, que ya fue detenido en 1933 por tráfico de explosivos.
La sentencia al parecer salió en mismo día 15 de mayo, a resaltar que David García, era amigo íntimo de Aurelio Fernández Sánchez, que le dio la potestad de ser el secretario del sindicato de la alimentación que se encargaba de velar y proteger a las muchachas del área del servicio (sirvientas).
Solamente por el hecho de ser amigo de Aurelio Fernández Sánchez era motivo suficiente para ser condenado a muerte.
Una vez se sabe condenado a muerte, con dos sellos de 20 céntimos cada uno con la silueta del generalísimo, escribe una carta donde explica su vida, que dice: David García Altamira de 33 años de edad, nacido el 5 de julio de 1909, en la inclusa de Tuy (Pontevedra) huérfano actualmente en esta prisión celular de Barcelona, 5ª galería celda 442, condenado a la última pena, por el consejo de guerra celebrado en esta plaza el día 15 próximo pasado del corriente mes a V.E. con el mayor respeto expone: 1º que junto al sumario debe haber la declaración jurada de un servidor enviada en su día al Excmo. Capitán General, hecho con motivo de solicitar la libertad provisional con fecha primero de abril del año pasado de 1942.
En dicha instancia abra el espíritu exactamente inconfundible, mi educación humanamente cristiana y religiosa, de mis labores dedicadas al campo, de mi entusiasmo por la institución en el cuerpo subalterno de la marina como “torpedista electricista” y aunque en esta institución haya cometido una falta tal como la de perder el Barco en el año treinta en la ciudad de Amberes (Bélgica) lo que me origina el regreso por tierra por medio del consulado, pero que justificado plenamente como una falta leve ante mi superioridad, no me ha ocasionado, ni el más mínimo arresto. Inclusive al solicitar en el año 1931 la separación del cuerpo por motivo de salud, se me fue concedida sin la más mínima tacha de mala conducta.
2º Regrese a la ciudad de nacimiento Tuy (Pontevedra) y con la ayuda de las autoridades religiosas, administrativas de la inclusa; me dedique a trabajar de “electricista” hasta diciembre del año 1934 que, en mi deseo de conocer esta ciudad, vine para ella para dedicarme en trabajar en la panadería: En el transcurso del año de 1935 estando un servidor de realquilado en la casa número 25, 3º1ª de la calle de la Cera de esta ciudad, fui sorprendido por las autoridades de la policía que junto a otros individuos de mala conducta y que este tenía relaciones con la hija del dueño de la casa que nos condujo detenidos a pesar de hallarme un servidor con el brazo enyesado a consecuencia de un accidente de trabajo, pero que a mi particularmente terminadas las averiguaciones, de cómo estaba alejado de trato con dicho individuo, fui inmediatamente puesto en libertad y no es verdad como el señor fiscal dice de que había sido condenado por atracador, ni por tenencia ilícita de armas y explosivos, por la que ruega se me habrá una información en dicho sentido de cómo no solamente, no es verdad, sino que nada más lejos de mi imaginación, como semejante calumnia.
3º Ruego también, a V.E., se me habrá información en cuanto a lo que me ha obligado a pertenecer al sindicato y trabajar en el mismo, primeramente, servir en las mesas del comedor necesitados del sindicato, y después anotar a las mujeres que se apuntaban como necesitadas junto con sus hijos y no es cierto como ha dicho el señor fiscal de que pertenecía al comité de dicho sindicato. Ocupación que he tenido para evitar de ser presentado a ocupar mis servicios en “la marina roja” como deben obrar en la comandancia de la marina de esta ciudad, varias citaciones sin que me haya presentado, alegando estar ocupado en otros lugares.
4º Igualmente ruego a V.E. se informe de la conducta durante las gestiones del firmante de la presente de los tres o cuatro meses como jurado del tribunal popular nº 1, de mi oposición a todo lo injusto, al extremo de poner varias veces mi vida en peligro; principalmente ante las observaciones de la policía roja y después de la cesión en el mismo, mi detención por la falsa acusación de un anarquista de que un servidor había cometido un atentado al entonces presidente de la audiencia roja “Andreu” y de que realizaba servicios de espionaje contra dicho gobierno rojo separatista, y que gracias a un elemento del sindicato de alimentación, me ha logrado hacerme de dos avales de como un servidor pertenecía al comité de dicha organización, ya que sin ellos, por la gravedad de la acusación aunque sin fundamento alguno, porque no tenían más pruebas que mi oposición sistemática contra todos los atropellos e injusticias que se querían cometer. Por ello hubiera sido condenado irremisiblemente a la última pena, así como lo fui a 15 años.
5º Ruego también se informe de como el administrador de esta prisión en tiempo rojo en desacuerdo rojo con el gobierno rojo y por medio de un amigo llamado Solé detenido en la misma celda que yo, me invitaron a seguirles en la fuga hacia Francia, de mi presentación en el consulado de la misma, de mis labores dedicadas al campo con lo que ganaba el sustento, en espera de reunirme con mi señora para mi regreso a la España Nacional, pero que un accidente ocurrido a mi señora en las inmediaciones de Mataró (Gerona) fue hospitalizada en dicha ciudad y poco después emprendió viaje hacía Francia teniendo que seguir hospitalizada a su llegada a Montpelier (Francia) hasta aproximadamente la fecha de nuestro regreso.
Regresamos a nuestra querida España haciendo nuestra presentación nuestra a las autoridades de “Port Bou” el día 30 de octubre de 1941 junto a la esposa y la hijita de un año de edad. Conducidos a Figueres al día siguiente y un servidor a continuado conducido a esta prisión, siendo puesto en libertad tres meses después a primeros de febrero del año de 1942 por la comisión de excarcelación bajo la indicación de presentarme ante el Excmo. Sr. Capitán General de esta Región Militar de dependencias recibí la orden de presentarme ante el señor Juez del juzgado número 8 y al hacer esta presentación, ordenó otra vez el señor juez mi detención y procesándome dos meses después a primeros de abril de 1942. Hasta el 15 del corriente que comparecí ante el consejo de guerra y que me condeno a la última pena.
Dentro de mi desgracia no me queda más remedio que sufrir con resignación y paciencia la pena que la justicia del glorioso caudillo imponga. Pero que el gran cariño a las dos hijitas la mayor de dos años y medio y a mi esposa, único ser mayor más querido en la vida material como único familiar, es lo que me motiva esta “suplica” a la conciencia recta a la magnanimidad que la autoridad de vuestro alto cargo también representada en la persona justa y noble tan estimada por todos en el cumplimiento del deber al servicio de España y del Caudillo para bien de nuestra patria.
Después de comprobado toda la veracidad de lo expuesto, de mi vida de orfanato en la inclusa de Tuy, de la educación humanamente cristiana, de mis servicios dedicadas a la madre patria, lo mismo en el campo, como en la marina como en todos los lugares donde he tenido la suerte o desgracia de encontrarme y no habiendo persona alguna que pueda tratarme de herirle en lo más mínimo ni en sus intereses, ni en su persona, material ni espiritualmente es por lo qué.
Suplicó a V.E. que previo los trámites de comprobación de la veracidad de las afirmaciones expuestas. Se digné bien la conmutación de esta pena tan grave o en su defecto la anulación de dicho consejo, para el bien de Dios.
Gracias que espero alcanzar de vuestro magnánimo corazón para el bien de Dios y de España.
Dios guardé a V.E. muchos años de vida para el bien de la patria. Barcelona 27 de mayo del corriente año de 1943.
Firma David García de Altamira”.[13]
Esta carta de un preso en el corredor de la muerte, cuando sabe que, ya poco margen tiene, en una situación donde poco puede decir por su cuenta, que su vida está en mano de un tercero, y nada menos ese tercero es el Estado Fascista, que ha decidido de una manera tajante, exterminar cualquier brote de libertad de acción y pensamiento, la pena de muerte no solo era para él o por lo que, hubiese podido llegar hacer en tiempo de guerra, sino que, lo que se trataba era de castigar aquellas personas que habían gozado de una libertad y construido un proyecto de vida en común, en un proyecto de apoyo mutuo, autogestión y solidaridad a partir de la dignidad de cada uno de los seres revolucionarios o no, por todo eso, por lo que no se podía permitir que personas con esta dinámica de vida continuaran en el país. Por ello la represión continúo hasta el último aliento de la dictadura.
Así pues, David García de Altamira sabiendo el poco recorrido que tenía para salvar su piel, y quizá en algún momento volverle a dedicar una sonrisa a sus hijitas, escribió esta carta que encontramos arriba, como la última baza por salvar su vida. Sabemos que la segunda de las hijas se llamaba Isabel García Guillen nacida en Barcelona el 26 de mayo de 1942, un año después del nacimiento de su hija menor será cuando escribe y suplica todo aquello que hemos podido leer en la carta donde suplica, no ya por él, sino por el futuro de su hija Isabel y por su otra hija y por descontado con su compañera Luisa.
En otro intento por salvar la vida de David García Altamira su compañera Luisa escribe una carta dirigida a S.S. que espera la gracia del perdón, como agarrándose a un hierro hirviendo donde no hay nada que hacer. Dice: Luisa Guillen Sánchez, avecinada en esta ciudad, calle de la Merced 3 esposa del encartado David García Altamira a S.S. con el debido respeto tiene el honor de EXPONER: Que habiendo sido su esposo a la última pena en juicio celebrado el 15 del actual y temiendo sea confirmada por S.S. dicha pena; pero creyendo la solicitante sea atenuante su presentación voluntaria, el cual se encontraba en Francia en inmejorables condiciones, y creyendo que su actuación durante el Glorioso Movimiento Nacional que al ver la actuación de sus compañeros no procedía en la forma debida, se separó de los mismos, lo cual motivo que le formaran juicio por atentado del entonces presidente de la Audiencia Andreu, y además por espía de los nacionales; por lo que a S.S.
SUPLICA: Tenga a bien atenderla en lo expuesto, ya que la solicitante se encuentra sin recursos económicos y con dos niñas de dos y cinco años; al mismo tiempo ruega a S.S. sean interesadas para que efectúen su presentación los familiares de las personas que al encartado se le acusa de haber firmado su sentencia.
Gracia que no dudo alcanzar del recto proceder de S.S. cuya vida guarde Dios muchos años para el bien de la patria. Barcelona 22 de mayo de 1943.[14]
Sin duda, aquella carta escrita por Luisa Guillen con la desesperación de una compañera que trata de salvar la vida de un ser querido, su compañero, cuando la ejecución se presiente inminente. No había servido de nada rebajarse, perder la dignidad por momentos, con tal de salvar la vida de David García Altamira. Sin duda, la entereza de aquella mujer sola y con dos niñas en una ciudad gris y hostil donde había que sacar a la vida aquellas niñas que esperaban la comprensión de un mundo mucho mejor.
Ante las dos cartas de la pareja tanto de David como de Luisa la burocracia del Estado responde de una manera terriblemente autoritaria y sin ningún tapujo, con el odio y la venganza para el vencido, humillado y ahora que pueden pisarlo, como a los muchos de los presos que les molestaban, quizá por culpa de un simple gestó o una mirada, la sensación de no sintonizar en ningún momento con el que será tu verdugo. Examinada la presente causa 28987 instruida por procedimiento sumarísimo contra el procesado David García Altamira, y resultando que en la misma ha recaído sentencia por lo que se le condena al procesado David García Altamira, a la pena de muerte, llevando consigo las asesorías legales correspondientes, como autor de un delito de adhesión a la rebelión militar, previsto y penado en los artículos 237 y 238 del código de Justicia Militar.
Considerando que el procedimiento aparece tramitado con arreglo a Derecho, sin que en el se aprecien defectos ni omisiones que afecten a su validez, que la prueba ha sido apreciada con un criterio racional, que es asimismo acertada la calificación legal. De los hechos, y para la fijación de la pena, el consejo de guerra se ha mantenido dentro de los límites a que la autoriza el artículo 172 del código de justicia militar, que regula el arbitrio militar.
Vistos los artículos 28 y 662 del propio cuerpo legal, la orden del 25 de enero de 1940 sobre conmutación de penas y demás disposiciones de general aplicación.
Es procedente que V. E. acuerde aprobar la sentencia dictada por el Consejo de Guerra citado, quedando así firme y ejecutoria, ordenando pasen los autos a su instrucción para cumplimiento y ejecución de los trámites prescritos en los artículos 631 y siguientes del código de justicia militar.
Visto el otro si de la sentencia examinada en el que se propone no procede la conmutación de pena impuesta, al procesado, como comprendido en el Grupo I del anexo a la orden de 25 de enero de 1940; y teniendo en cuenta que la actuación del procesado se halla concretamente prevista en la norma 10ª del grupo I de la disposición citada, No PROCEDE la conmutación de la pena impuesta por otra alguna. V.E. no obstante resolverá. Barcelona 8 de julio de 1943. El Excmo. Sr. Auditor de guerra.
Procede a presentar toda una burocracia con los números de cada una de las leyes para proteger el propio sistema corrupto y lleno de engaños que termina con un “resolverá” que por supuesto no pretende resolver nada, ya que cada prisionero desde primer momento sabía cuál era su destino y la mayoría pasaron por el pelotón de ejecución, ya que entre otras cosas era la puerta más sencilla y barata del régimen, y la mayoría de los fusilados terminaban en la fosa común, en este caso de Barcelona ciudad.
Al final el 23 de julio de 1943, aunque en otra documentación hablan del 27 de julio de aquel año, fue fusilado a la edad de 33 años, junto a David García Altamira, también aquel día fueron fusilados al alba, los anarquistas José Coma Santacreu, nacido en Avià, Berguera en 1916, Francisco Figueras Regales, nacido en 1884, de Baldellón, Tamarite de Litera, Huesca, Isidro Flotats Caus, Rosendo Ventura Gomà, nacido en Castellbell i el Vilar en 1915. [15]
La noticia la recibió la ciudadanía unos días después concretamente se publicó en el Noticiero Universal que dice: “Sentencias cumplidas A primeras horas de esta mañana han sido cumplidas en el Campo de la Bota las sentencias últimamente contra Isidro Flotats Caus de Sallent, José Comas Santacreu, nacido en Avià, Berguera, Rosendo Ventura Goma de Villar, Francisco Figueras Regales Palafoix y David García Altamira de Barcelona ,todos ellos autores de delitos de sangre cometidos, en la dominación roja en las localidades citadas”.[16]
Corto resumen y relato de la aplicación de la pena de muerte de una gran mentira, contra aquellas personas que habían tenido la responsabilidad de organizar una nueva sociedad en un tiempo convulso y difícil con un conflicto bélico, que se cruzaba a cada instante por las esquinas de un mundo que debió ser mejor. Con los errores pertinentes de la nota, ya que el asesinato en el campo de la bota fue unos días antes del 27 de aquel mes de julio de 1943.
Esta es la historia de un Faista, que seguro vivió con efervescencia los momentos álgidos de la revolución en Barcelona desde los Tribunales Populares (La Justicia) como desde el Sindicato de la Alimentación pieza clave del departamento de “Abastos” es decir, reorganizar la intendencia de una ciudad y todo el sector de Catalunya y el frente de Aragón.
Luego llegaría el despropósito de la guerra y el primer exilio en un periodo conflictivo en toda Europa, con el fascismo en todos los frentes.
El aniquilamiento de una idea que todavía subsiste, en la mente de algunos que tratan de recomponer este mundo antes de que se vaya a la mierda, vivir en la resistencia de las ideas que algún día deben de germinar.
Manel Aisa Pàmpols
Hospitalet de Llobregat, Lladó, Porrera
4-6-2026
[1] La publicitat núm. 17734, 29-1-1935
[2] La publicitat núm. 17734, 29-1-1935
[3] Eduardo Barriobero y Herrán El tribunal Revolucionario de Barcelona 1936-1937. Ed. Renacimiento Sevilla 2007 P.208-212.
[4] Carta de Germinal de Souza encontrada dentro del consejo de guerra contra David García Altamira, nº 28987
[5] La Fragua Social, Valencia 12 de agosto de 1937
[6] Carta de David García Altamira dirigida a Germinal de Souza encontrada en el consejo de guerra 28987
[7] Pedro Torralba Coronas De Ayerbe a la Roja y Negra , 127 Brigada Mixta de la 28 División editado en 1980 P.63-64
[8] Dossier Sumario 28987 David García Altamira
[9] Josep Batllé Salvat todo un anarquista que algún día tendremos que explicar con más detalle, sus andanzas por la vida.
[10] Sumario 28987 , David García Altamira
[11] Manel Aisa Tras las Huellas de una vida generosa Aurelio Fernández Sánchez y los Solidarios el lokal 2026, P.231
[12] Diario de Barcelona 16 de mayo de 1943
[13] Carta de David García Altamira a Francisco Franco que se encuentra en el sumario del consejo de guerra 28987
[14] Carta de Luisa Guillen Sánchez compañera de David García Altamira que se encuentra en el dossier del Consejo de Guerra sumarísimo 28987
[15] Manel Aisa Pàmpols Tiempo de generosos y cautivos anarquistas el Lokal 2023 P.190
[16] El Noticiero Universal 27 de julio de 1943